Roberto Arlt y Ricardo Güiraldes, traducidos al bengalí

Fuente texto e imagen: Cancillería Argentina

Arlt y Guiraldes
Información para la Prensa N°: 044/20

En el marco del Programa Sur de apoyo a las traducciones, creado en 2009 y coordinado desde entonces por la Cancillería argentina, se presentaron en el 2º Festival Hispano de Kolkata (Calcuta), República de la India,  las traducciones al bengalí de “El Juguete Rabioso”, de Roberto Arlt, y de “Don Segundo Sombra”, de Ricardo Güiraldes.

Con el objetivo de promover la literatura, el pensamiento y la cultura argentina en todo el mundo, el Programa Sur es una política permanente de la Cancillería, y es coordinado por la Dirección de Asuntos Culturales del ministerio. Se trata del programa más importante en su categoría entre los países de habla castellana, y desde su creación hasta la fecha ha subsidiado la publicación de 1466 obras de más de 400 autoras y autores argentinos, traducidas a 47 lenguas, distribuidas en 52 países, y en colaboración con 850 editores extranjeros.

Las obras argentina traducidas desde hace más de 10 años  son de ficción y no ficción, de cualquier género literario, de todo el país y de autoras y autores clásicos y contemporáneos, en actividad o no. Posibilitó la traducción de autoras y autores argentinos a idiomas tan diversos como el inglés, alemán, francés, hebreo, búlgaro, italiano, polaco, malayo, tailandés, rumano, griego, ucraniano, japonés, checo, neerlandés, portugués, turco, danés, ruso, sueco, georgiano, eslovaco, árabe, esloveno, húngaro, macedonio, noruego, vietnamita y mandarín.

Entre los autores más demandados por los editores extranjeros se encuentran Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Ricardo Piglia y César Aira. Entre las mujeres más traducidas se destacan Claudia Piñeiro, Ana María Shua, Samanta Schweblin  y Luisa Valenzuela. Hay una creciente demanda de autoras contemporáneas como Gabriela Cabezón Cámara (al inglés e italiano), Ariana Harwicz (al inglés y francés) y Selva Almada (al inglés y al holandés). Mariana Enríquez ha sido traducida a 9 idiomas desde el año 2009.

Para esta ocasión, la Embajada argentina en la India desarrolló un pormenorizado trabajo y finalmente concretó una reunión con cuatro editoriales bengalíes para escuchar sus intereses y así facilitar el nexo literario y editorial. En cuanto a la traducción de la obra de Roberto Arlt, el traductor Asesh Ray, quien ya tradujo el Martín Fierro al bengalí, señaló: “el mundo de Arlt está muy relacionado con la experiencia cotidiana de los hindúes. Pese a que no resulte tan evidente, el sentimiento del protagonista, sus actitudes y gestos no son desconocidos para nuestra sociedad, atravesada también por el dolor del individuo solitario”.

Respecto a Don Segundo Sombra, Ray aclaró que “lo más desafiante es encontrar el tono gauchesco” y que su anterior experiencia con el Martín Fierro fue vital para superar la “barrera cultural” entre el mundo del gaucho y la sociedad hindú.

A su vez, el editor Arun Kumar Dey, director de Radical Impression (que publicó las obras), destacó que los lectores bengalíes, sobre todo los más jóvenes, seguramente se sentirán atraídos por la exuberancia de los personajes de Roberto Arlt, mientras que aquellos lectores del Martín Fierro verán una continuación del mundo del gaucho y la pampa en la traducción de Guiraldes.

“Cuyo”, el pronombre que lleva siglos resistiéndose a morir

Fuente: Verne – El País

Si el deseo es una pregunta cuya respuesta no existe, como afirma el sevillano Luis Cernuda en su poema, el futuro de la lengua es una pregunta cuya respuesta nadie sabe. Podemos hacer predicciones a partir de la frecuencia de uso que dan los hablantes a determinados rasgos, palabras o estructuras, pero en la historia de los idiomas comprobamos que grandes procesos de cambio lingüístico que parecían muy decantados se paralizaron sorprendentemente, y que otros, al contrario, se precipitaron y resolvieron en poco tiempo.

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Si nos asomamos al mundo de las palabras, vemos que hay muchas que se han usado con vitalidad desde los orígenes del castellano: aunque el pan y el vino de la Edad Media no eran como los de hoy, con las palabras “pan” y “vino” el español fue haciendo un camino en el que cada hablante heredó estas voces de sus antecesores, las usó con frecuencia y las legó sin cambio, como en una carrera de relevos, a la generación siguiente.

Otras palabras, sin embargo, se nos perdieron en ese tránsito; algunas desaparecieron porque llegaron otras para reemplazarlas: por ejemplo, “pescudar” y “maguer” se apartaron a un lado y el relevo pasó a preguntar o aunque; otras palabras se quedaron en el camino porque nuestros antepasados dejaron de necesitarlas, como ocurre cuando un objeto deja de servir.

Pero el futuro de una palabra es una historia cuyo final tampoco existe, ya que, junto a los vocablos mantenidos vigorosamente en cabeza, están en la cola del pelotón varias palabras rezagadas que por su escasa frecuencia parece que no van a llegar a la meta, que no van a ser heredadas por la generación siguiente. Se emplean poco, parecen limitadas a un ámbito muy concreto como el de la lengua formal, nos suenan a otro tiempo… ¿Quién apostaría por su continuidad en el recorrido? Tal vez alguien que conociese la historia de “cuyo”, el pronombre cuyo mañana es incierto.

La forma “cuyo” proviene del latín cuius-cuia-cuium, que pudo sentirse ya como un elemento arcaico en nuestra propia lengua madre; de ella la heredaron el portugués, el castellano y el sardo. En español se usa como relativo posesivo; es decir, indica pertenencia (posesión) y tiende un lazo (es un relativo, se relaciona) con un elemento previo (el antecedente) que señala al poseedor. Por ejemplo, en una frase como “Al programa vino un artista cuyo libro es un éxito”, vemos que cuyo enlaza al poseedor, el artista, con lo que le pertenece, el libro.

“Cuyo” es una de esas palabras que no recibe los ánimos ni el impulso para sobrevivir en la carrera, pero que, pese a ello, resiste, llega y se traspasa a los nuevos hablantes. Empleada desde los orígenes del castellano, ha tenido constantemente un uso minoritario pero ininterrumpido en nuestra lengua; posiblemente hasta el siglo XVII fue algo más frecuente que en la actualidad (recordemos el “de cuyo nombre no quiero acordarme” cervantino), pero hoy se continúa diciendo “cuyo”, sobre todo en la lengua más formal (por ejemplo, en giros como “en cuyo caso” o “por cuya razón”) y se sigue incluyendo en los libros de español para extranjeros. “Cuyo” nunca ha sido usado en la conversación informal, pero la lengua escrita ha ido secularmente recogiendo el testigo de esta forma minoritaria. Solo hemos perdido un valor de cuyo: el interrogativo que significaba “de quién”; por ejemplo, “¿cúyo es?” como “¿de quién es?”, un sentido que en el siglo XX aún se rastreaba dialectalmente en Canarias y en países de América como Bolivia, Colombia o Ecuador.

“Cuyo” nació agonizando, “como un naipe cuya baraja se ha perdido” (como diría Cernuda), porque desde los propios orígenes del castellano tuvo un competidor muy preparado, que lo rebasaba constantemente: la combinación de que con su, en la que el primero es el relativo y el segundo el posesivo. La unión de “que” al posesivo “su” ha sido siempre más usada que el propio cuyo: muchas obras medievales no emplean jamás cuyo y sí que con su. Por ejemplo, en el propio Poema de mio Cid se dice “Maravilla es del Cid, que su honra crece tanto” y no “cuya honra”. Y los ejemplos con “que su” se multiplican hasta hoy. Si en el español elaborado sobrevive cuyo, en la lengua hablada el campeón es siempre “que su”, por mucho que esta forma se considere poco aconsejable estilísticamente. De hecho, en los cursos de corrección estilística se llama “quesuismo” (fea palabra, sin duda) a esa unión de “que + su” y recomiendan que no digamos “Cernuda es un escritor que su abuelo era de origen francés” sino “un escritor cuyo abuelo era francés”.

Cuando pensamos en una lengua, tendemos a creer dos cosas erróneas: que lo hablado es inferior a lo escrito o, al contrario, que la lengua escrita es un remedo irreal de la lengua hablada. Y ambas ideas son falsas. En ese edificio de variedades que es una lengua, hay elementos que son muy comunes y casi exclusivos de la variedad más elaborada y formal, y otros que, en cambio, están limitados al español de la conversación. Pero ambos grupos conforman nuestra lengua, ambos grupos son (mitad y mitad, iguales en figura) la realidad del español. Por eso, donde habita el olvido de las palabras, de momento, no está cuyo, aunque lleve siglos como farolillo rojo de la competición lingüística para demostrarnos que las predicciones sobre la lengua son voces cuyos augurios no deberíamos oír sin escalofrío.

‘Cuyo’ y los cuyanos

Cuyo es también un relevante topónimo de la geografía hispanohablante. En la zona centro de Argentina, se sitúa la región de Cuyo; sus habitantes son llamados “cuyanos”. El nombre de lugar Cuyo nada tiene que ver con el pronombre relativo del español, pues se trata de un topónimo prehispánico derivado de la lengua huarpe. En la región de Cuyo (provincia de Mendoza) se sitúa la cumbre del Aconcagua, la cima más alta de América. Hay también un asteroide llamado Cuyo (propiamente se llama 1917 Cuyo) que fue identificado en 1968 desde el observatorio astronómico argentino El Leoncito, ubicado en la propia región cuyana.

Córdoba, ARG: Ciclo televisivo sobre la Justicia

El ciclo televisivo “Justicia Cerca”, organizado por el TSJ de Córdoba, comenzó a emitirse en el canal 10 de la provincia y ya lleva su segundo episodio,  y el sábado próximo a las 13.30 hs. se proyectará un episodio que cuenta cómo se facilita el acceso a Justicia a través de la construcción de nuevos edificios judiciales. El ciclo muestra las diferentes actividades que la Justicia de Córdoba lleva adelante para prestar un servicio más eficiente a la ciudadanía. Los diferentes episodios podrán verse los próximos lunes, a partir de las 22.30 horas, y los sábados, a las 13.30 horas, por la pantalla de Canal 10.

Origen: Córdoba: La Justicia sale por TV

Acceso a justicia: mediación logró acuerdo gracias a una intérprete de lenguaje de señas

El sistema de Mediación del Poder Judicial, a través de la disposición de un intérprete y un artesanal trabajo con cada una de las partes, logró un “acuerdo mutuamente satisfactorio” que permitió consensuar un plan de parentalidad entre dos personas que solo pueden expresarse mediante lenguaje de señas y tienen hijos en común.

image-6Diversas normativas y tratados promueven un igualitario acceso a justicia, que no se agota en la formalidad, sino que fomentan la adopción de políticas públicas y decisiones que permitan la efectiva utilización del servicio de justicia de los sectores más vulnerables.

La propia Ley Orgánica del Poder Judicial incorporó las “Reglas de Brasilia sobre acceso a la justicia de las personas en condición de vulnerabilidad”. En relación a las personas con discapacidad dispone: “Se procurará establecer las condiciones necesarias para garantizar la accesibilidad de las personas con discapacidad al sistema de justicia, incluyendo aquellas medidas conducentes a utilizar todos los servicios judiciales requeridos y disponer de todos los recursos que garanticen su seguridad, movilidad, comodidad, comprensión, privacidad y comunicación”.

También en la ley Provincial de Mediación se dispone que el proceso que está establecido en la ley “garantiza especial atención a los intereses de niños, niñas y adolescentes, personas con discapacidad y personas con mayores dependientes”.

El informe de la mediación da cuenta que “el dialogo fluyó espontáneamente durante el encuentro, las partes se sintieron cómodas, y pudieron arribar a un acuerdo total respecto de los temas objeto de la mediación”.

Fuente: Actualidad Jurídica

Top 10 proofreading tips

Compartimos con nuestros lectores hoy el siguiente artículo sobre revisión de textos que hallamos en la web: Top 10 proofreading tips (en inglés) y que resulta muy útil. Se indican 10 puntos básicos que se explican y amplían en el artículo.

  1. Don’t rely solely on spellcheck
  2. Be clear
  3. Change your view
  4. Read your content backwards
  5. Read out loud
  6. Proofread when you’re most alert
  7. Break up the task
  8. Phone a friend
  9. Don’t chase perfection
  10. Call in the professionals

Fuente/Source: https://espirian.co.uk/top-10-proofreading-tips/

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Lengua y economía

Desde una perspectiva económica, la lengua es un componente básico del capital humano y social de una co­munidad. La especialidad de la eco­nomía de la lengua caracteriza a las lenguas como bienes de club, con las siguientes características: no tienen coste de producción, no se agotan con su uso, tienen un coste único de acceso, su valor se incremen­ta con el número de usuarios y no son bienes apropiables.

Además, los economistas han distinguido varias funciones económicas de la lengua. Así, la lengua misma constituye un mercado, referido a la enseñanza del idioma y las actividades mercantiles asociadas a ella. La importancia de este mercado dependerá de factores como la utilidad comunicativa de la lengua en cuestión (número de ha­blantes), la influencia económica y política de la comunidad lingüística, o su capacidad creativa y ascenden­cia intelectual. Es, igualmente, la materia prima esencial de un conjun­to de industrias, como las culturales –y, de modo muy específico, la edi­torial–, cuya existencia misma gira en torno de la lengua.

Productos relacionados con el uso de la lengua

grafico lengua y economia

Fuente: “Atlas de la lengua española en el mundo”, de Francisco Moreno Fernández, disponible online en: Fundación Telefónica España/Publicaciones

Traducción y derechos lingüísticos-PEN

 

Compartimos aquí esta entrada sobre el Manifiesto de Girona y promovemos el respeto hacia todas las lenguas.

Camino Villanueva

índiceTraducción y derechos lingüísticos

Elaborado por el Comité de Traducciones y Derechos Lingüísticos de la organización PEN International, el Manifiesto de Girona sobre derechos linguísticos es un documento de diez puntos diseñado para ser traducido y difundido ampliamente como una herramienta para defender la diversidad lingüística en todo el mundo.

Los miembros de PEN han traducido el Manifiesto a más de 30 idiomas, y animan a seguir traduciéndolo y creando conciencia sobre la necesidad de proteger y promover la diversidad lingüística.

Estos son los diez puntos del manifiesto:

  1. La diversidad lingüística es un patrimonio de la humanidad, que debe ser valorado y protegido.
  2. El respeto por todas las lenguas y culturas es fundamental en el proceso de construcción y mantenimiento del diálogo y de la paz en el mundo.
  3. Cada persona aprende a hablar en el seno de una comunidad que le da la vida, la lengua, la cultura…

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