El comercio internacional y la traducción

d08d168449c69391d38bfe6a7e7395d7El comercio internacional de bienes y servicios es cada vez más activo y multilateral. El intercambio comercial internacional beneficia a los pueblos retroalimentando las relaciones culturales y económicas. La internacionalización de bienes y servicios es ahora más accesible ya que innumerables herramientas comerciales ponen al alcance de pequeñas y medianas empresas y emprendedores la posibilidad de comunicar al mundo lo que se produce y lo que se busca a través de Internet.

La comunicación es la base de todo intercambio y para que sea efectiva es fundamental utilizar un idioma en común, y el comercio internacional obviamente no es la excepción. Por lo tanto las traducciones son indispensables cuando se desea llegar a un público con un idioma distinto. Gracias a la traducción además es posible tener presencia digital en todo el mundo, mostrar y vender productos y servicios a cualquier público extranjero.

La base de la presencia internacional es una página web en dos o más idiomas, que muestre al mundo el producto o servicio que se ofrece, comunicándolo de la forma adecuada, en el idioma adecuado. Comunicar en el mismo idioma del público al que queremos llegar es la base de la confianza, indispensable para generar negocios fructíferos.

Los profesionales de la traducción además de conocer los idiomas con los que trabajan, poseen un conocimiento cabal de la cultura de los pueblos que utilizan dichos idiomas, por lo que al traducir un mensaje, documento, página web, etc. ponen al servicio de la comunicación mucho más que la corrección lingüística. El profesional de la traducción es un aliado indispensable para el comercio exterior, que logra transmitir la confianza necesaria para que la comunicación en los distintos idiomas sea exitosa.


Córdoba, ARG: Ciclo televisivo sobre la Justicia

El ciclo televisivo “Justicia Cerca”, organizado por el TSJ de Córdoba, comenzó a emitirse en el canal 10 de la provincia y ya lleva su segundo episodio,  y el sábado próximo a las 13.30 hs. se proyectará un episodio que cuenta cómo se facilita el acceso a Justicia a través de la construcción de nuevos edificios judiciales. El ciclo muestra las diferentes actividades que la Justicia de Córdoba lleva adelante para prestar un servicio más eficiente a la ciudadanía. Los diferentes episodios podrán verse los próximos lunes, a partir de las 22.30 horas, y los sábados, a las 13.30 horas, por la pantalla de Canal 10.

Origen: Córdoba: La Justicia sale por TV

The true meaning of leaving no one behind [The Lancet]

Sometimes it is important to go back to basics. For human interaction, one of the basics is language, the system of communication that, when applied at its best, allows us to understand each other, share, cooperate, and pull each other towards a better place. When on a collective journey towards a common objective such as the Sustainable Development Goals, with a rallying cry of “leaving no one behind” and a central aim of “reaching the furthest behind first”, this system of communication is fundamental to move beyond just the rhetorical: to be truly reached, the furthest one behind will need to understand what she is being told, and most likely, that exchange will have to be done in her own language. That principle should apply to all aspects of development, including global health.
With roughly 7000 living languages in the world, miscommunication is inevitable, but there are times and places when particular care should be taken to ensure that the message is clear and fully understood. Take the highly volatile situation of Ebola in eastern Democratic Republic of the Congo (DRC) for instance. Since the outbreak was declared in August 2018, there have been over 1000 confirmed and probable cases in North Kivu and Ituri provinces. Because the trauma of conflict has compounded the impact of the outbreak on the population, community engagement and ownership of the response are particularly important in the DRC. Last month, Translators without Borders released the results of a rapid studyevaluating the effectiveness of risk communication materials on Ebola used in North Kivu. The results are striking: they show that materials used for the response—posters, brochures, and consent forms for the Ebola vaccine, some in French, some in standard or local Congolese Swahili—are not fully understood. Basic vocabulary in French related to Ebola was not recognised in focus groups and half of the participants misinterpreted a poster inviting the sick to present to the nearest health centre as the complete opposite, that they would not be welcome there. Consent forms used for the Ebola vaccine were also generally misunderstood, as they contained words in standard Swahili, French, and English that were not known to the participants, raising further ethical issues. This study presents the epitome of where and when the basics of language should be better applied to reach “the furthest behind” in global health.
Global health research in general should concern itself with language. As in most scientific fields, English is established as the dominant tongue. Some will rightfully argue that researchers need a lingua franca, a common language in which to communicate, but English is not strictly that: for some (indeed, a minority) it is their mother tongue, but for the rest it is a second language, one that can be mastered at varying levels of fluency, or not mastered at all. That clearly implies that when it comes to the handiwork of research—the searching for funds, the publishing, the reading, the presenting—not everyone is on the same plane, and some are left behind. A Comment published this week presents the reflections and ideas of a group of francophone researchers during a workshop at the Africa Health Agenda International Conference (AHAIC) in Kigali, Rwanda, last month on this very issue. Our readers will appreciate that we could not in good conscience publish this Comment in any language other than French, and will, we hope, take the extra step of accessing the English translation in the supplementary material if needed. The main message is that linguistic isolation and the barriers it creates are real and deeply ingrained, but also that there is a way forward. The solutions will require more consideration of the needs of different linguistic groups, the creation of support networks, and more linguistic collaboration in general. One initiative that fits neatly within these criteria is the Science and Language Mobility Scheme Africa, led by the African Academy of Sciences in partnership with the Wellcome Trust and Institut Pasteur. This brand-new programme funds research done by anglophone, francophone, and maybe soon lusophone researchers in language regions other than their own, in order to strengthen scientific collaboration while building language skills and improving cultural understanding between researchers from different linguistic backgrounds.
Such efforts are to be applauded. Leaving no one behind will require more than glancing back from a position of linguistic power and hoping everyone follows. It will require everyone, journals included, to reach out to the other and find concrete solutions to this most basic dilemma.
Source: Article Info The Lancet

Publication History


DOI: https://doi.org/10.1016/S2214-109X(19)30176-7


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Lengua y economía

Desde una perspectiva económica, la lengua es un componente básico del capital humano y social de una co­munidad. La especialidad de la eco­nomía de la lengua caracteriza a las lenguas como bienes de club, con las siguientes características: no tienen coste de producción, no se agotan con su uso, tienen un coste único de acceso, su valor se incremen­ta con el número de usuarios y no son bienes apropiables.

Además, los economistas han distinguido varias funciones económicas de la lengua. Así, la lengua misma constituye un mercado, referido a la enseñanza del idioma y las actividades mercantiles asociadas a ella. La importancia de este mercado dependerá de factores como la utilidad comunicativa de la lengua en cuestión (número de ha­blantes), la influencia económica y política de la comunidad lingüística, o su capacidad creativa y ascenden­cia intelectual. Es, igualmente, la materia prima esencial de un conjun­to de industrias, como las culturales –y, de modo muy específico, la edi­torial–, cuya existencia misma gira en torno de la lengua.

Productos relacionados con el uso de la lengua

grafico lengua y economia

Fuente: “Atlas de la lengua española en el mundo”, de Francisco Moreno Fernández, disponible online en: Fundación Telefónica España/Publicaciones

presentar una licitación y licitar

Fuente: Fundeu.es

El verbo licitar es válido tanto con el significado de ‘participar en una subasta o concurso públicos’ como con el de convocarlos.

En los medios es habitual encontrar frases como «La Xunta propone licitar el puente de Paradai», «El Gobierno de Río Negro licitará diez áreas petroleras» o «El Ayuntamiento de Santa Eulària no sabe aún si licitará la nueva concesión del servicio de agua ni en qué condiciones se hará».

El ‘sistema por el que se adjudica la realización de una obra o un servicio, generalmente de carácter público, a la persona o empresa que ofrece las mejores condiciones’ se llama en español licitación; de quien se presenta a este tipo de concursos se dice que licita, y de la autoridad que hace la convocatoria, que saca a concurso (público), que saca a licitación o, también, que licita la obra o el servicio de que se trate.

Este último empleo de licitar se halla tan asentado que ya se incluye en la vigesimotercera edición del Diccionario de la lengua española, por lo que su uso en los ejemplos anteriores es completamente apropiado.

Esto no quita para que pueda seguir optándose por las otras alternativas como recurso estilístico, de modo que en el primero de los ejemplos iniciales se podría mantener licitar y en los dos últimos optar por «El Gobierno de Río Negro sacará a concurso diez áreas petroleras» y «El Ayuntamiento de Santa Eulària no sabe aún si sacará a licitación la nueva concesión del servicio de agua ni en qué condiciones se hará».


Origen: https://www.fundeu.es/recomendacion/licitar-uso-apropiado-1314/


¿Cuándo sabes que eres bilingüe? | Verne EL PAÍS

La edad, el nivel de competencia lingüística y el uso de ambas lenguas o de una u otra en función del contexto, son factores que nos ayudan a distinguir entre varios tipos de bilingüismo.

Un día te despiertas de la siesta y no puedes creerlo: has soñado en un un idioma distinto al primero que empezaste a hablar. Estás en el extranjero, cuentas un chiste en inglés, todos se ríen. Tú también. Congelas la imagen. Risas y una pregunta: ¿ya domino esta lengua?


Hay todo un proceso detrás, pero son varias las señales que llevan a suponer que se maneja un idioma con fluidez. El humor, las emociones y los sueños son algunos de los indicadores que nos llevan a pensar que alguien es bilingüe.

“Que habla dos lenguas”

Pero, ¿qué es exactamente un bilingüe? Los límites entre monolingüe y bilingüe son difusos y han dado lugar a diversas definiciones académicas. Por un lado, la definición que dio el lingüista Leonard Bloomfield era tan restrictiva que sólo consideraba bilingüe a quien domina una segunda lengua como un nativo. En el otro extremo está la definición del también lingüista Jim Cummins, que considera bilingüe a cualquiera que pueda comunicarse en una segunda lengua incluso en conversaciones básicas.

Origen y nota completa: ¿Cuándo sabes que eres bilingüe? | Verne EL PAÍS

El ‘centro de todas las miradas’ y el ‘terror de los periodistas’: publican diccionario del cliché

La primera vez que alguien dijo una frase de esas “que lo resumen todo”, fue muy original, pero después de haber sido repetida miles de veces, el efecto es el contrario.

¿Cuántas veces se ha ‘quedado sin palabras’ al ver unas ‘espectaculares imágenes’ que ‘hablan por sí solas’? Si esto le ha pasado, además de haber sido testigo de hechos extraordinarios, usted ha estado en presencia de clichés.

diario leyendoLos lugares comunes o frases hechas son definidos como “ideas muy repetidas” o “trilladas”, que de tanto ser repetidas han perdido sentido o novedad.

Si bien es muy frecuente utilizar clichés en las conversaciones informales diarias, estos no son tan bien vistos cuando aparecen publicados en medios de comunicación o cuando son repetidos por algún reportero de un noticiero.

Por ello, los estudiantes de la maestría de Innovación en Periodismo de la Facultad de Periodismo de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), España, han creado un diccionario en línea que contiene hasta el momento 3.500 lugares comunes, recoge ‘Verne‘.

Sobre la razón para publicar tal antología, el coordinador del proyecto, José García Avilés –quien desarrolló la investigación junto con sus alumnos y su colega Miguel Carvajal–, ha explicado que el objetivo es hacer que los estudiantes de periodismo “sean conscientes de que el lenguaje es su herramienta de trabajo“.

“Tomar la sartén por el mango”

Los lugares comunes han sido ‘la pata coja’ del periodismo. Catedráticos como el español Martín Vivaldi los han catalogado como “frases gastadas por inercia o por pereza”, mientras que el escritor y periodista Álex Grijelmo considera que “nada destroza más el estilo que la frase hecha” y la “idea esperada y consabida”.

En el preámbulo del “Diccionario del cliché”, que fue presentado recientemente, se afirma que “a menudo hablamos mucho y mal” y que “escribimos peor”, lo que conlleva un “empobrecimiento del idioma”.

Si bien el ‘panorama es desolador’, ‘se abre una puerta’, al explicar que hay que reconocer los clichés “para aprender a utilizarlos cuando convenga, sin abusar”.

Las expresiones que recoge este diccionario tienen un vínculo a la red para conocer su significado y uso. Además, está disponible el correo electrónico diccionariodelcliche@gmail.com para recibir las sugerencias que hayan ‘escurrido el bulto’.

Nathali Gómez



Traducción publicitaria de la moda del vestir | Silvia Borque Velasco


La traducción publicitaria en el mundo de la moda es un interesantísimo tema de estudio. Aqui compartimos un pequeño trabajo de aproximación a las actitudes traductológicas observadas en una pequeña muestra de ellos, los anuncios que aparecen en las publicaciones de Vogue España y Francia durante un año, pero el estudio de este campo podría ir mucho más allá. Surgen interesantes preguntas que plantean desafíos comunicacionales para potenciar las ventas.

📚 Glossarissimo!


Publicidad, moda y traducción, tres campos no siempre relacionados pero con mucho que decir. Este trabajo hace un breve análisis de la publicidad como sistema de comunicación y de persuasión contextualizado en un mundo global, de la publicidad de moda en la revista Vogue como el perfecto ejemplo de publicidad internacional y globalizada, y de las posibilidades de traducción que se utilizan en este medio a la hora de trasladar un anuncio de moda de un país a otro centrándose en lo publicado durante el año 2013 en la revista Vogue en sus ediciones francesa y española, junto a las diferencias que se observan en el tratamiento lingüístico que se hace de la publicidad en ambos países.

PDF file, 88 pages

via Unversidad de Valladolid

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Decir casi lo mismo es tan complicado

5c26a21a81eb89573e24d14b9b9450ef-lost-in-translation-frances-oconnorLa expresión anglófona lost in translation indica los matices del significado necesariamente perdidos en el paso de una lengua a otra.


Una traductora, escritora e ilustradora llamada Ella Frances Sanders tuvo la simple idea de catalogar algunas –las más enigmáticas, las más misteriosas y las más impredecibles– de aquellas expresiones, sin importar de qué lengua proceden y con la única condición de que sean lo suficientemente extrañas. El libro se llama así, Lost in Translation, originalmente fue publicado en 2014 pero recién acaba aparecer en la Argentina bajo el sello El Zorro Rojo. El libro afronta a su modo, que siempre es un poco improbable, cincuenta palabras intraducibles. La explicación de cada término se corresponde con la ilustración, y entre las dos se consigue comunicar lo intraducible. Esta simple tarea abre un importante interrogante acerca de los límites del lenguaje y el poder de las imágenes a la hora de superarlos. Ciertas palabras –no importa si son adjetivos, sustantivos o verbos–, al no tener un término correspondiente unívoco en otra lengua, hacen que la traducción se convierta en algo equivalente a trepar una montaña embarrada. Y la razón es, en la mayoría de los casos, que lo que la palabra designa no tiene equivalente.


Por ejemplo, ¿cómo explicar el significado del sustantivo sueco tretar y evitar la fosilización de la conversación sin llevar al interlocutor a la exasperación? Y sin embargo Sanders lo explica con simpatía, brevedad y resignación: es la tercera taza de café.
A un concepto puede incluso adjudicarse un juicio de valor distinto; al parecer, para los holandeses, comportarse como un avestruz, que entierra la cabeza en la arena (mito urbano de improbable comprobación, pero bueno, entendemos de qué estamos hablando) es una actitud reprobable (a mí, en cambio, me parece una reacción admirable y digna de imitar) y por lo tanto merece un nombre que la defina: struisvogelpolitiek, “política del avestruz”.
61jevz9ofol-_sx258_bo1204203200_Muchas veces durante el proceso de traducción se pierde el sentido. Los japoneses, a diferencia de los occidentales, tienen en tan alta estima el hecho de tener la mente en blanco que le dieron un nombre a eso: boketto. Decir “tocino de la pena” no tiene el menor sentido, hasta que se nos explica que la palabra alemana kummerspeck alude a esas emociones que nos tragamos en grandes cantidades, como explica Sanders: “Desafortunadamente, estamos diseñados para encontrar consuelo en lo comestible y funciona, al menos hasta que un mes después pasamos por delante de una superficie reflectante”. La superficie reflectante es el espejo.
Las palabras son un conjunto de símbolos, símbolos convencionales cuyo significado real los atraviesa. Traducir no es una operación automática y banal, cada término trae consigo un patrimonio cultural repleto de las experiencias y de la historia de un pueblo. Se traducen sonidos, pero sobre todo se traducen conceptos. Casi todos, cuando esperamos a alguien que no llega, abandonamos la comodidad y el calor de nuestros sillones y salimos a la calle. Como hace frío –siempre hace frío cuando se espera–, volvemos a entrar, para que el ciclo vuelva a repetirse y volvamos a salir a la calle. ¿El tiempo pasará más rápido cuando nos movemos?, se pregunta Sanders. Probablemente así sea, pero lo que es indudable es que no hay espera que parezca más trágica que la de alguien saliendo de su iglú para echar una ojeada a la planicie blanca y fría, como hacen los esquimales cuando están ansiosos. En inuit se dice iktsuarpok. Recuérdenla, van a tener que usarla muy pronto.
Fuente: Perfil.com

Googlear ¿como verbo en español?

googlear v. tr. e intr.

Googlear es un verbo cuyo significado resulta bastante transparente: utilizar el motor de búsqueda Google para acceder a la información que se desea obtener a través de internet. Como se puede observar, está compuesto por el nombre propio del popular buscador Google, al que se adiciona el sufijo -ear, sufijo que en el español actual genera verbos derivados de sustantivos. De hecho, este mismo proceso acontece con el nombre de la red social Twitter, que ha dado lugar al verbo twittear.

Se documentan numerosos ejemplos de uso del verbo googlear tanto en España como en los diferentes países de América, y quizás se aprecia un empleo más frecuente en estos últimos frente a lo constatado en el español peninsular:


  • ¿Queremos ir al cine? Tengo que googlear e ir contándoles las opciones por teléfono. [El Malpensante (Colombia), 1/03/2014]
  • En el corazón de Hallandale Beach, una ciudad ubicada a 30 kilómetros al norte de Miami Beach, muy cerquita del Mall Diplomat para el que quiere googlearlo, un atronador griterío en clave de gol retumbó en medio del vecindario. [Las Últimas Noticias (Chile), 12/06/2016]

Este neologismo está comenzando a ser utilizado en lugar del verbo buscar, probablemente por la importancia del sitio web, al que se accede casi por inercia para explorar todo tipo de asuntos. Y, además, como tal verbo se encuentra conjugado en todas las formas posibles del paradigma, desde usos como participio a formas imperativas:

  • Tuenti y Facebook, los más googleados. [Diario de Navarra (España), 2/12/2009]
  • Googleen ustedes mismos la frase entrecomillada: sin desperdicio. [La Vanguardia (España), 29/01/2013]

Nótese que googlear supone no solo buscar, sino que significa ‘entrar en Google para buscar determinada información’. De este modo, el verbo googlear aglutinaría en un solo vocablo una paráfrasis léxica más compleja y reflejaría el deseo de transmitir con mayor rapidez una idea mediante dicha síntesis:

  • Seguí googleando y en Wikipedia. [La Nación (Argentina), 7/05/2011]
  • Podemos fomentar experimentos de autogestión (Open Source Ecology, googleadlo) y fabricar aquí todo tipo de cosas (Impresión 3D), o generar toda una pequeña industria automovilística (Wikispeed). [La Verdad(España), 1/02/2013]

Cabe destacar una característica de este neologismo: aparece tanto en estructuras intransitivas —sin estar acompañado del objeto de búsqueda—, como en estructuras transitivas en las que sí aparece aquello que se googlea. En el primer caso, destaca la propia acción de buscar en Google con un matiz de acción repetida. Sin embargo, cuando actúa como transitivo pierde peso semántico, de modo que cobra relevancia aquello que se googlea, y no tanto el proceso de búsqueda recurrente a través del servidor. En concreto, estas últimas estructuras transitivas son las más frecuentes en el corpus de ejemplos. Muestra de los dos usos son las siguientes frases:

  • ¿Alcanza con googlear? [Clarín (Argentina), 7/09/2013]
  • Pacientemente, googleó todas las oficinas australianas de lightingdesign, identificó cuál era el foco de cada una y preparó un discurso de presentación para las que más le interesaban. [Las Últimas Noticias(Chile), 31/08/2015]

El verbo googlear se documenta por primera vez en el corpus OBNEO en 2003, y su empleo recurrente y consolidación ha dado lugar incluso a formas compositivas neológicas como googleadicto:

  • Me estaba convirtiendo en un googleadicto y hasta fantaseaba la posibilidad de verlo transformado en todo un verbo castellano: googlear(¿guglear?) como antaño hicimos con zapear. [El País (España), 25/05/2003]

Googlear no se registra en ninguno de los diccionarios consultados (DEA, Clave, DRAE23). No obstante, la Fundación del Español Urgente (FundéuBBVA) recoge en una de sus consultas que estamos ante una palabra muy frecuente en el ámbito de la computación, cuyo uso es muy elevado en la actualidad, e incluso se avanza una hipotética forma (guglear) si se produjese su adaptación al léxico del español.

Siguiendo esta línea, recientemente se ha documentado en inglés el verbo google en el Oxford English Dictionary, lo que supone su reconocimiento como una palabra que debe incorporarse a los diccionarios. Por el contrario, ni Le Grand Robert ni el Dizionario Hoepli della lingua italiana lo registran todavía. Así, parece que las lenguas de origen más próximo al español aún presentan reticencias al respecto.

En cualquier caso, si este neologismo acaba atravesando las barreras y pasa a formar parte de las palabras que ocupan un espacio en las páginas de nuestros diccionarios, solo se podrá comprobar con la óptica del paso del tiempo. A este respecto, no podemos olvidar que en los tiempos actuales la tecnología avanza a pasos agigantados, de modo que no resultaría extraño que otro buscador nuevo surgiese y desplazase a Google como el más utilizado, de modo que googlear terminaría convirtiéndose en un verbo que entraría en desuso. Tengamos en cuenta, además, que la base del verbo es el nombre propio del sitio web, de modo que no sería extraño que el nuevo espacio diera nombre a un nuevo verbo. Al fin y al cabo, la lengua se adapta constantemente a los tiempos e internet es, sin duda, quien marca el camino en casos como el que aquí hemos abordado.

Víctor Ferrer Claramonte
Grupo de Neología
Universitat de València (España)

Origen: CVC. Googlear|Martes Neológico