Traducir y legalizar partidas y certificados de estudio

Cuando los ciudadanos argentinos necesitan realizar trámites en el exterior, en países cuyo idioma es distinto del español, se ven ante la necesidad de traducir su documentación personal. Tal es el caso de, por ejemplo, las partidas de nacimiento, pasaporte, certificados de matrimonio, certificados de estudio, diplomas, etc. Cuando hablamos de trámites en el exterior nos referimos por ejemplo a inscripciones para realizar cursos de estudio en Universidades extranjeras, contraer matrimonio, celebrar contratos, etc. En estos casos, los organismos extranjeros van a solicitarle al ciudadano argentino que presente su documentación traducida al idioma de destino y con Apostilla. Esto requiere de al menos tres gestiones en Argentina, a saber: traducir el documento original del idioma español al idioma de destino por un Traductor Público matriculado. También, se debe certificar la traducción pública ante el Colegio de Traductores Públicos. Y además, se debe gestionar la Apostilla ante el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.

En general surgen muchas dudas con este tipo de trámites, en especial lo concerniente a la Apostilla y el orden de los pasos a seguir. Lo primero a considerar es que se debe consultar con el organismo o institución extranjera sus requisitos específicos a cumplimentar. Algunos organismos exigen la documentación original, otros aceptan fotocopias, a veces requieren Apostilla, otras no. Primero debemos determinar con el organismo o la institución de destino qué necesitan exactamente.

Si nuestro documento requiere traducción y Apostilla, es importante tener cuenta que para que el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto coloque la Apostilla en el documento, primero se debe apostillar el documento original, luego traducirlo y certificarlo en el Colegio de Traductores, y luego volver a apostillar al Ministerio. Esto es lo que aconseja en su página de internet, que dice textualmente en el apartado correspondiente:

Sobre documentación exigida en idioma extranjero

Si la documentación en original a ser presentada en el exterior es exigida en idioma extranjero, luego de su legalización o Apostille en este Ministerio deberá contar con traducción efectuada por Traductor Público y certificada por el Colegio de Traductores Públicos. Cumplidos ambos requisitos, se sugiere que la traducción pública y su certificación por el Colegio de Traductores Públicos sean también intervenidas con legalización o Apostille, según el caso. Se admitirá traducción pública en un documento en copia, cuyo original cuente con legalización o Apostille de este Ministerio, en tanto dicha copia haya sido efectuada por Escribano Público y certificada por el Colegio de Escribanos respectivo.

Para información sobre horarios, aranceles, legalizaciones y otros detalles para gestionar la Apostilla, se puede consultar directamente en la página del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. En el sitio también se brinda información sobre cómo realizar el trámite en el interior del país.

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Qué es el cosellado de una traducción

El “cosellado” o “sello de unión” es un sello que etampa el Traductor Público en la traducción, uniendo todas las hojas del documento original y de la traducción. Su función es garantizar la inviolabilidad y la no adulteración de ninguna de las partes del trabajo de traducción.

Como explica la revista del CTPCBA en su número 127, debe tenerse siempre presente que el sello de unión no es solo un requisito reglamentario, sino que es el mecanismo a través del cual los matriculados garantizan la inviolabilidad de las hojas que componen tanto el documento fuente como la traducción. Dicho en otras palabras, mediante al cosellado, el traductor resguarda su propia seguridad jurídica y la de terceros para evitar adulteraciones y, por ende, ahorra muchos dolores de cabeza.

Según el Reglamento de Legalizaciones, el cosellado debe colocarse entre cada una de las hojas del documento fuente, entre la última de este y la primera de la traducción, y entre cada una de las fojas que componen la traducción. De esta manera, se sostienen la inviolabilidad y la insustituibilidad del contenido por el cual el profesional responde legalmente.

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Nota en Revista CTPCBA: Revista CTPCBA

 

1 de abril: Día del Traductor Público

Hoy, 1 de abril, se celebra en Argentina el Día del Traductor Público. La profesión de Traductor Público se rige por la Ley 20.305 (texto de la Ley aquí: http://www.traductores.org.ar/ley-20305). Si bien ya existía el “Día Internacional del Traductor” era apropiado y justo celebrar la particularidad del Traductor Público con un día especial, siendo el único profesional autorizado por ley a dar fe de una traducción.

“El traductor público es un “fedatario”, es decir que da fe de lo que traduce, ya que la misma idea “traducción pública” contiene la idea de juramento: el traductor jura que la traducción realizada por él es, según su leal saber y entender, fiel a su original (es decir: fidedigna, fehaciente y fedataria).” (Roberto Martín Paiva: http://www.traductores.org.ar/leer/9/las-traducciones-pblicas-son-instrumentos-pblicos)

Gracias al trabajo de investigación e historia sobre los orígenes de la profesión realizado por las traductoras públicas María Cristina Magee y Mercedes Pereiro en su libro “Brisas de la historia”, por consenso se estableció una fecha acorde con su significado. Magee y Pereira cuentan que fue el 1 de abril de 1897 cuando se reglamentó, por primera vez, la entrega de Diplomas Periciales para Contadores, Calígrafos y Traductores Públicos, mediante un decreto del Presidente de la Nación. Posteriormente, en el siglo XX se creó la carrera de Traductor Público a nivel universitario dependiendo de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, que a mediados del siglo XX pasó a depender de la Facultad de Derecho.
El Taductor Público es una persona física con facultad reconocida por el Estado (según Ley 20.305) que constituye el profesional idóneo para llevar del idioma nacional al extranjero y viceversa documentos con fidelidad y exactitud haciendo plena fe de su contenido.