Las mujeres llevan siglos liderando el cambio lingüístico

Las “líderes lingüísticas” están en contacto con personas de diferentes clases sociales y generaciones

Los jóvenes son los más receptivos a las formas nuevas del lenguaje. Experimentan y se apartan de la lengua estándar. No todas las innovaciones cuajan: algunas son modas pasajeras o no pasan de ciertos entornos, mientras que otras llegan a los manuales de gramática y a los diccionarios.

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Resulta imposible predecir qué modas lingüísticas acabarán consolidándose, pero si uno quisiera apostar, podría fijarse en los cambios que prefieren los líderes lingüísticos de cada grupo social. Que suelen ser mujeres.

Se trata de un hallazgo generalizado en sociolingüística, ya desde los estudios de William Labov, que en 1990 publicó un estudio en el que mostraba que las mujeres lideran el 90% del cambio lingüístico. El dato, que tiene antecedentes en estudios de dialectología de mediados del siglo pasado, lo recoge Gretchen McCulloch en su libro Because Internet, donde añade que es algo tan sabido entre los lingüistas que estudian este tema que les resulta “prácticamente aburrido” a los especialistas. Esta tendencia se ha ido confirmando en otros idiomas, periodos y regiones.

McCulloch cita otro estudio: Terttu Nevalainen y Helena Raumolin-Brunberg, de la Universidad de Helsinki, examinaron en 1993 unas 6.000 cartas personales escritas en inglés entre 1417 y 1681, y hallaron que las mujeres introducían cambios en su forma de escribir antes que los hombres, como sustituir el “ye” por el actual “you”. En inglés y en la actualidad, por ejemplo, ocurre con la entonación de las frases que termina al alza, un cambio introducido por mujeres.

También ocurre en español. Isabel Molina Martos, catedrática de la Universidad de Alcalá, apunta a Verne un ejemplo: la introducción de “¿sabes?” al final de algunas frases como una moda reciente introducida primero por mujeres. La lingüista, que publicó un estudio dedicado a este apéndice interrogativo, explica que este “¿sabes?” era más frecuente al principio en las mujeres, hasta que los hombres pasaron también a usarlo, ¿sabes?

Según escribe la lingüista Pilar García Mouton en un artículo publicado en la web del CSIC, las mujeres que actúan como “líderes lingüísticas” suelen ser “de clase media, no necesariamente jóvenes”. Se caracterizan por estar en contacto con personas de diferentes clases sociales y generaciones, lo que las ayuda a convertirse en “excepcionales agentes de difusión del cambio”. No se trata tanto de que inventen nuevos giros (que también), sino que identifican mejor hacia dónde se dirige el cambio lingüístico.

Más respetuosas con la norma

Aunque suene paradójico, otro de los hallazgos habituales en lengua es que las mujeres siguen más la norma lingüística que los hombres. Hablan y escriben con mayor corrección.

Entonces, ¿por qué incorporan innovaciones que se alejan de lo que suelen recomendar profesores y académicos? Como explica Molina Martos, “las mujeres se ajustan más a las formas que tienen prestigio en su comunidad de habla: a veces coinciden con la norma y otras veces no”.

En este sentido, Molina Martos pone el ejemplo del laísmo, “que no es normativo y es más frecuente en mujeres que en hombres (aunque estos también lo van incorporando)”. Hay que tener en cuenta que “todos los cambios lingüísticos en sus inicios no se corresponden con formas normativas pero pueden acabar aceptándose, como ha sucedido con el leísmo de persona, que hoy día está aceptado por la RAE, pero inicialmente no se aceptaba”.

De un modo parecido, las mujeres no suelen liderar cambios relacionados con la fonética, como podría ser la elisión de la de intervocálica (comprao por comprado). Estos cambios no suelen considerarse prestigiosos, ya que acostumbran a interpretarse como un rasgo de habla descuidada.

¿Por qué las mujeres?

Otra dificultad para los lingüistas es saber por qué las mujeres lideran estos cambios lingüísticos. Se han presentado varias explicaciones: por ejemplo, se ha propuesto que ellas podrían prestar más atención al lenguaje para compensar el desequilibrio aún existente en poder social y económico. El uso de la lengua sería una forma de indicar estatus.

También se ha apuntado el hecho de que las mujeres aún siguen mayoritariamente a cargo de los hijos, no solo en el hogar, sino a menudo en la escuela. Esto explicaría que las mujeres lideren el cambio y que los hombres sigan una generación más tarde. Como escribe McCulloch, “las mujeres aprenden la lengua de sus iguales, los hombres de sus madres”.

No es una idea nueva: en un artículo publicado en la web del CSICla lingüista Pilar García Mouton cita el Tesoro de la Lengua Castellana o Española, de Santiago Covarrubias. Publicado en 1611, el texto ya recoge “este protagonismo femenino en la enseñanza de la lengua y de sus usos sociales”, con ejemplos de palabras que las madres enseñan a sus hijos. Mouton señala además la importancia que cada vez tienen más los abuelos en el cuidado de los niños y cómo las abuelas adoptan expresiones de sus nietos al interactuar con ellos, en un proceso de retroalimentación y refuerzo.

Es probable que se trate de una mezcla de varios factores. Molina Martos recuerda que “hay mucha discusión acerca de las causas”. Tampoco podemos saber si se mantendrá en el futuro: “Las jóvenes actuales hablan de manera distinta -dice Molina Martos-. Estamos ante el cambio generacional más grande en la historia de las mujeres”. La forma de interpretar la norma y sus cambios puede ser muy diferente a como era hasta ahora.

Fuente: Verne El País

Autor: JAIME RUBIO HANCOCK 

Top 10 proofreading tips

Compartimos con nuestros lectores hoy el siguiente artículo sobre revisión de textos que hallamos en la web: Top 10 proofreading tips (en inglés) y que resulta muy útil. Se indican 10 puntos básicos que se explican y amplían en el artículo.

  1. Don’t rely solely on spellcheck
  2. Be clear
  3. Change your view
  4. Read your content backwards
  5. Read out loud
  6. Proofread when you’re most alert
  7. Break up the task
  8. Phone a friend
  9. Don’t chase perfection
  10. Call in the professionals

Fuente/Source: https://espirian.co.uk/top-10-proofreading-tips/

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Words in the news: judge

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Written by Liz Potter

 

News that a pay review body has recommended pay rises of up to 32% for judges, taking the salary of the most senior from over £180,000 p.a. to over £240,000, has aroused comment in the UK media. Such huge rises for a small group that is already very well paid stand in stark contrast with the situation of other public sector workers such as teachers, doctors and nurses, whose pay has been capped at low levels for many years. The suggested rises, designed to end a recruitment crisis which has seen top barristers preferring to remain in their very well remunerated positions rather than moving to the bench, may not be approved in full. In the meantime, the story gives us the opportunity to look at the interesting noun judge.

judge is, of course, the person whose job is to make decisions in a court of law. While the role of judges varies in different judicial systems, in all of them a judge is a person who decides, whether about the meaning of the law or about the outcome of a particular case. The second meaning of judge in Macmillan Dictionary also refers to decision-making, in this case deciding who wins a competition. More broadly, a judge is anyone who decides what the correct thing to do is when there is a disagreement: the example given for this sense refers to a referee being the sole judge of the rules that apply to a sport or game.

If we say that someone is a good or a bad judge of something or no judge of something, we are talking about whether their opinions are generally valid or not; so if someone is a good judge of character, they are usually right about what a person is really like. If we say that someone should be the judge of something, we mean that they should rely on their own opinions rather than accepting those of others. If you tell someone that you will be the judge of something, you are telling them in no uncertain terms that you do not want or need their advice.

The first, judicial meaning of the word, meanwhile, is referenced in the expression judge and jury: if you ask who made someone judge and jury in a matter of importance, you are saying that they have too much power and that it would be better if that power was shared.

Judge came into English from the Old French ‘juge’, which came from the Latin word for a judge, ‘judex’. There is no space in this post to look at the related verb judge, but you can find all its meanings and its many grammatical patterns here.

Origin: MacMillan Dictionary

presentar una licitación y licitar

Fuente: Fundeu.es

El verbo licitar es válido tanto con el significado de ‘participar en una subasta o concurso públicos’ como con el de convocarlos.

En los medios es habitual encontrar frases como «La Xunta propone licitar el puente de Paradai», «El Gobierno de Río Negro licitará diez áreas petroleras» o «El Ayuntamiento de Santa Eulària no sabe aún si licitará la nueva concesión del servicio de agua ni en qué condiciones se hará».

El ‘sistema por el que se adjudica la realización de una obra o un servicio, generalmente de carácter público, a la persona o empresa que ofrece las mejores condiciones’ se llama en español licitación; de quien se presenta a este tipo de concursos se dice que licita, y de la autoridad que hace la convocatoria, que saca a concurso (público), que saca a licitación o, también, que licita la obra o el servicio de que se trate.

Este último empleo de licitar se halla tan asentado que ya se incluye en la vigesimotercera edición del Diccionario de la lengua española, por lo que su uso en los ejemplos anteriores es completamente apropiado.

Esto no quita para que pueda seguir optándose por las otras alternativas como recurso estilístico, de modo que en el primero de los ejemplos iniciales se podría mantener licitar y en los dos últimos optar por «El Gobierno de Río Negro sacará a concurso diez áreas petroleras» y «El Ayuntamiento de Santa Eulària no sabe aún si sacará a licitación la nueva concesión del servicio de agua ni en qué condiciones se hará».

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Origen: https://www.fundeu.es/recomendacion/licitar-uso-apropiado-1314/

 

¿Cuándo sabes que eres bilingüe? | Verne EL PAÍS

La edad, el nivel de competencia lingüística y el uso de ambas lenguas o de una u otra en función del contexto, son factores que nos ayudan a distinguir entre varios tipos de bilingüismo.

Un día te despiertas de la siesta y no puedes creerlo: has soñado en un un idioma distinto al primero que empezaste a hablar. Estás en el extranjero, cuentas un chiste en inglés, todos se ríen. Tú también. Congelas la imagen. Risas y una pregunta: ¿ya domino esta lengua?

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Hay todo un proceso detrás, pero son varias las señales que llevan a suponer que se maneja un idioma con fluidez. El humor, las emociones y los sueños son algunos de los indicadores que nos llevan a pensar que alguien es bilingüe.

“Que habla dos lenguas”

Pero, ¿qué es exactamente un bilingüe? Los límites entre monolingüe y bilingüe son difusos y han dado lugar a diversas definiciones académicas. Por un lado, la definición que dio el lingüista Leonard Bloomfield era tan restrictiva que sólo consideraba bilingüe a quien domina una segunda lengua como un nativo. En el otro extremo está la definición del también lingüista Jim Cummins, que considera bilingüe a cualquiera que pueda comunicarse en una segunda lengua incluso en conversaciones básicas.

Origen y nota completa: ¿Cuándo sabes que eres bilingüe? | Verne EL PAÍS

El ‘centro de todas las miradas’ y el ‘terror de los periodistas’: publican diccionario del cliché

La primera vez que alguien dijo una frase de esas “que lo resumen todo”, fue muy original, pero después de haber sido repetida miles de veces, el efecto es el contrario.

¿Cuántas veces se ha ‘quedado sin palabras’ al ver unas ‘espectaculares imágenes’ que ‘hablan por sí solas’? Si esto le ha pasado, además de haber sido testigo de hechos extraordinarios, usted ha estado en presencia de clichés.

diario leyendoLos lugares comunes o frases hechas son definidos como “ideas muy repetidas” o “trilladas”, que de tanto ser repetidas han perdido sentido o novedad.

Si bien es muy frecuente utilizar clichés en las conversaciones informales diarias, estos no son tan bien vistos cuando aparecen publicados en medios de comunicación o cuando son repetidos por algún reportero de un noticiero.

Por ello, los estudiantes de la maestría de Innovación en Periodismo de la Facultad de Periodismo de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), España, han creado un diccionario en línea que contiene hasta el momento 3.500 lugares comunes, recoge ‘Verne‘.

Sobre la razón para publicar tal antología, el coordinador del proyecto, José García Avilés –quien desarrolló la investigación junto con sus alumnos y su colega Miguel Carvajal–, ha explicado que el objetivo es hacer que los estudiantes de periodismo “sean conscientes de que el lenguaje es su herramienta de trabajo“.

“Tomar la sartén por el mango”

Los lugares comunes han sido ‘la pata coja’ del periodismo. Catedráticos como el español Martín Vivaldi los han catalogado como “frases gastadas por inercia o por pereza”, mientras que el escritor y periodista Álex Grijelmo considera que “nada destroza más el estilo que la frase hecha” y la “idea esperada y consabida”.

En el preámbulo del “Diccionario del cliché”, que fue presentado recientemente, se afirma que “a menudo hablamos mucho y mal” y que “escribimos peor”, lo que conlleva un “empobrecimiento del idioma”.

Si bien el ‘panorama es desolador’, ‘se abre una puerta’, al explicar que hay que reconocer los clichés “para aprender a utilizarlos cuando convenga, sin abusar”.

Las expresiones que recoge este diccionario tienen un vínculo a la red para conocer su significado y uso. Además, está disponible el correo electrónico diccionariodelcliche@gmail.com para recibir las sugerencias que hayan ‘escurrido el bulto’.

Nathali Gómez

Fuente: RT SEPA MÁS

 

Internet symbols, we love them.

We have recently read in K International this interesting and funny article about the history and usage of today’s common internet symbols # (hashtag / etiqueta), @ (at / arroba) and Like Button (botón “me gusta”). Don’t waste this opportunity to go into the matter and know more. Here’s the transcription of the article:

The Multilingual History of 3 Common Internet Symbols 

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The online world has a vocabulary all its own. And it’s not all words, either. But while we think of “hashtags” and “likes” as modern English inventions, they go back much further. In fact, these Internet symbols are much older than the Internet, and they weren’t originally English.

Want to learn more?  Let’s take a look at the multilingual history behind 3 of the Internet’s most common symbols.

Internet Symbols Around the World: The Hashtag (#)

cool_hashtag_button-r1e54cf17b2a4454d8e0c7e2aea2e22d7_k94r8_324Hashtags have taken over the Internet. That’s not a bad thing. Twitter would be all but useless without them. (Unfortunately, they’re also invading our speech. Surely I’m not the only one who dies a little inside everytime someone says “Hashtag” followed by something intended to be clever or snarky?)

But the# symbol hasn’t always been  called a “hashtag,” and it’s much older than the Internet.  The hashtag started out as an abbreviated of the Latin word for “pound,” libra pondo. Prior to Twitter, Americans still called it a “pound sign.” Sometime between the 17th and 19th centuries, people got tired of writing “lb” for “pound” and starting writing # instead. So, it’s basically an abbreviation of an abbreviation.

In 1968, the hash sign was added to the push-button dialpad created by Bell Labs for the telephone. But for some reason, the people working at Bell Labs decided that terms like “pound sign”, “number sign” and “hash sign” were inadequate, so they rechristened it the “octothorpe.” According to the New Statesman, this may have been part of a juvenile plot to ““piss off” international users by inventing a name that is difficult to say in some languages.”

Fortunately, octothorpe didn’t quite catch on.

In the early days of the Internet, the symbol was used to designate specific chatrooms. And so, back in the social media Stone Ages of 2007, a Google employee named Chris Messina suggested using the symbol to designate specific groups or topics on conversation on Twitter. The powers that be at Twitter didn’t like the idea, but everyone else did, so here we are today.

And what is a hashtag called in other languages?

Most languages have chosen to borrow the English word hashtag, perhaps customizing it to suit local accents.  For example, in Japanese it’s hasshu tagu.  But at least officially, in French it’s mot-dièse, which means “sharp word,” referring to the similar-but-different sharp symbol used in music.

Internet Symbols Around the World: The “At” Sign @

at-symbol-4-sm_1And what about the @? When most of us see @ today, we think of email or perhaps Twitter. But the @ symbol has been in use for centuries. In fact, it’s been around for so long that linguists aren’t quite sure where it comes from.

It might have been business shorthand used to represent the words “each at” when pricing items for sale. Or, it could have been an abbreviation of the Latin word ad, which means “at.” Or possibly the Greek ανά, for “at the rate of.”  Or maybe it came from the Norman French à, because people got tired of picking their hands up to make the accent mark.  Hey, if you were a medieval scribe, you’d be looking for shortcuts, too!

Whatever its origins, it goes back at least as far as 16th century. The first known example that we have is from a letter from a Florentine merchant, where @ is used to discuss the price of wine.

That said, the @ symbol was fairly obscure until email took off the 1990s. The use of the @ sign as part of an email address was the brainchild of BBN Technologies’ Ray Tomlinson. And now, of course, it’s taken on a new life as a way to tag or reply to another user on social media networks like Twitter and Instagram.

The @ Sign Around the World

In English, @ is pronounced “at” or “at sign.”  Interestingly, other languages have come up with much more poetic names for it. Here are some of my favorites:

Armenian: շնիկ (shnik), which translates to “puppy”.
Belarusian: сьлімак (ślimak) which translates to “helix” or “snail
Bosnian: Ludo a, which means “crazy A”.
Danish:  Snabel-a, or “elephant’s trunk A”.
Greek:  παπάκι (papaki), meaning “duckling”,
Hebrew: שטרודל (shtrudel),  or “strudel”
Kazakh: айқұлақ, which means “moon’s ear.”

Internet Symbols Around the World: The Like Button

200px-botc3b3n_me_gusta-svgIt’s hard to imagine the Internet without Facebook’s Like symbol, but where did it come from? Many people believe that the thumbs-up sign is another legacy from ancient Rome. The story goes that crowds at ancient gladitorial events could decide whether to spare losing combatants, or have the victorious gladiator finish them off. The crowd issued its verdict via two familiar hand gestures: thumbs up for life, thumbs down for death.

“Thumbs Up” Probably Doesn’t Mean What You Think It Means

It’s a pretty story, but it might not be true. And it’s actually based on a translation error.  Juvenal used the Latin phrase pollice verso to describe the gesture in question. That was translated as “thumbs up,” but it actually just means “turned thumb.” And in his book Gestures, anthropologist Desmond Morris suggests that “what spectators in fact did was extend their thumbs for a kill and hide their thumbs for an acquittal. This made sense in an arena as vast as the Colosseum, where the kill and no-kill signals would have to be strongly contrasting to be visible at all.”

Regardless, the thumbs-up sign is now one of the most well-known online symbols, thanks to Facebook’s “Like” button. However, that white and blue thumb is not nearly as visible as it used to be. While you still see it on Facebook, the “Like” button embedded in other websites was redesigned in 2013. And the thumb didn’t make the cut.

Facebook claims the redesign was for aeshetic reasons, and that’s probably partially true. But the OneSky blog pointed out another reason that the thumb might have been replaced:

Apart from Facebook’s stated motives for the redesign, there are also some compelling reasons for a redesign from a localization perspective. As a general rule, a single gesture may have very different connotations in different cultures. And while the thumbs-up signal is common in the United States and many other countries, it may be seen as inappropriate in some places.

And in fact, according to Discover Magazine, Italians think of the thumbs-up sign as American.

Source/fuente original: The Multilingual History of 3 Common Internet Symbols

El capricho de la Ciencia Ficción y su word order

“Una de las grandes sorpresas que se lleva el principiante en sus primeras clases de inglés es comprobar cómo los anglohablantes ordenan las palabras de forma inversa a como lo hacemos en español. Llaman, por ejemplo, tap water al agua del grifo, y water tap al grifo del agua; exactamente al revés de como hacemos nosotros. El orden inglés invertido entró en español inicialmente, hará cosa de un siglo, en el nombre de entidades ligadas a deportes venidos de Inglaterra; tal es el caso del Fútbol Club Barcelona (cuando en español lo lógico hubiera sido «Club de Fútbol» en lugar de *Fútbol Club*), el Real Madrid Club de Fútbol (cuando en español lo lógico hubiera sido «Real Club de Fútbol de Madrid») y el Real Automóvil Club de España (cuando en español lo lógico hubiera sido «Real Club Automovilístico de España»). En la actualidad, no obstante, lo vemos ya en todos los ámbitos: Halcón Viajes, NH Hoteles, Tusquets Editores, Costa Cruceros, Aspirina comprimidos, etcétera.

La moda del orden sintáctico angloide ha llegado al punto de que en algunos casos es ya imposible intentar siquiera volver al orden lógico en español. En el campo de la terminología bioquímica, por ejemplo, ¿se atrevería alguien a seguir en español el orden sintáctico natural para los nombres de enzimas? Esto es, ¿osaría alguien llamar en nuestro idioma «deshidrogenasa del 6-fosfato de glucosa» a lo que todos los científicos de habla hispana llaman «glucosa-6-fosfato-deshidrogenasa», calcando el orden sintáctico del inglés glucose-6-phosphate dehydrogenase?

Algo parecido nos ha pasado con el calco ciencia ficción: está ya consagrado por el uso, desde luego, y aceptado por la Real Academia Española desde 1984. Pero eso no quita para que esté mal formado. El primero que tradujo así science fiction a nuestra lengua pasó por alto —por increíble que pueda parecer— el diferente orden que en inglés adoptan adjetivos y sustantivos, así como el hecho de que en las expresiones compuestas sea siempre el adjetivo quien califica al sustantivo, y no al revés. Por ello, nadie diría «una familia enferma» si lo que quiere expresar es «una enfermedad familiar». Todo científico estará seguramente de acuerdo en que la *ciencia ficción* no es ninguna rama de la ciencia, sino de la literatura de ficción. La traducción correcta no debería haber sido, pues, *ciencia ficción*, sino ficción científica o fantasía científica (fantascienza, de hecho, la llaman en italiano). Quizás incluso mejor aún narrativa futurista o novela futurista, puesto que el inglés fiction no se aplica a cualquier obra literaria de ficción (la poesía de ficción, por ejemplo, no se considera fiction), sino exclusivamente a la novela, la novela corta y el cuento; esto es, lo que en español habíamos venido llamando en nuestra tradición ‘narrativa’ o ‘novelística’. Difícil veo el empeño, en cualquier caso.”

Fernando A. Navarro

Fuente: Laboratorio del lenguaje

¿Es posible traducir poesía?

 

Compartimos aquí una maravillosa reflexión sobre el arte y la técnica de la traducción literaria, específicamente la traducción de poesía. Amantes de las lenguas, la poesía y la creatividad, disfruten la lectura.

ARGONÁUTICA

Por Isabel Zapata

Carreteras que rodean montañas

porque no podemos 

atravesarlas. 

Eso es la poesía 

para mí. 

Eileen Myles

Abrir esta nota con una pregunta así, seguida por un poema (¡en traducción!) que intenta definir lo que es poesía, puede pasar por una provocación.

Tal vez lo sea.

O tal vez todo poema que merezca ser llamado así es una provocación.

George Steiner define la dificultad de la poesía como el contraste entre un acto de comunicación que toca al oyente en lo más íntimo y a la vez se mantiene opaco y resistente a la inmediatez. Pero si la poesía es difícil, la poesía en traducción es imposible.

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Por involucrar una reinterpretación creativa del original, la traducción literaria es, en principio, una disciplina artística. Pero ese trabajo de interpretación, que es una forma de la imaginación, combina dos impulsos casi contrarios: el intento por mantener significados y la resignación…

Ver la entrada original 370 palabras más

A la medida humana | Laboratorio del Lenguaje

Estamos demasiado acostumbrados a utilizar como forma de medir, y de expresar las medidas, el sistema métrico decimal y no nos damos cuenta de que éste, con su definición del metro como “la diezmillonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre” o sus actualizaciones para hacerlo más tangible en forma de “barra de platino iridiado” o de longitud de onda de un cierto elemento químico o de espacio recorrido por la luz en el vacío en un determinado tiempo, son todas ellas como quien dice de ayer mismo. El hombre ha necesitado siempre representar los tamaños y ha buscado para hacerlo medidas más al alcance de la vista y, sobre todo, a escala humana, fácilmente comparables con los de alguna parte de su propio cuerpo aunque éstas difieran notablemente de unos individuos a otros. Así surgieron el pie, el paso, la milla o mil pasos, la braza que correspondía a la distancia de punta a punta entre los dedos medios con los brazos extendidos, la yarda inglesa equivalente a la distancia desde la punta de la nariz hasta la punta del dedo medio con el brazo extendido, el codo, la pulgada, el palmo o el jeme. Esta última unidad, el jeme, de nombre quizá desconocido para muchos de los hablantes, es, sin embargo, una de las más utilizadas en la práctica del día a día cuando queremos expresar tamaños reducidos: es la distancia que hay desde la extremidad del dedo pulgar a la del índice, separado el uno del otro todo lo posible; hagamos memoria y confirmaremos cuantas veces hacemos ese sencillo gesto con la mano.

medidas

Otras medidas hubieron de ser inventadas para longitudes mayores aunque siempre referidas a las antropométricas: la vara, la legua…  También éstas variaban de un lugar a otro e incluso en el mismo sitio según la época considerada. En muchos pueblos españoles, en los espacios donde se instalaban los mercados y ferias, podemos todavía encontrar grabada en algún muro la medida oficial de la vara para ese reino o esa comarca. La legua, el camino que un hombre a pie o en cabalgadura podía recorrer en una hora, marca aún en nuestra geografía la distancia entre muchas poblaciones que son o fueron importantes; curiosamente esa distancia se aproxima mucho a las siete leguas, unos cuarenta kilómetros actuales, que en el célebre cuento infantil de Pulgarcito (original de Perrault) era lo que el maravilloso calzado permitía al ogro caminar de una sola zancada.

José Ignacio de Arana

Origen: A la medida humana | Laboratorio del Lenguaje