Words in the news: judge

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Written by Liz Potter

 

News that a pay review body has recommended pay rises of up to 32% for judges, taking the salary of the most senior from over £180,000 p.a. to over £240,000, has aroused comment in the UK media. Such huge rises for a small group that is already very well paid stand in stark contrast with the situation of other public sector workers such as teachers, doctors and nurses, whose pay has been capped at low levels for many years. The suggested rises, designed to end a recruitment crisis which has seen top barristers preferring to remain in their very well remunerated positions rather than moving to the bench, may not be approved in full. In the meantime, the story gives us the opportunity to look at the interesting noun judge.

judge is, of course, the person whose job is to make decisions in a court of law. While the role of judges varies in different judicial systems, in all of them a judge is a person who decides, whether about the meaning of the law or about the outcome of a particular case. The second meaning of judge in Macmillan Dictionary also refers to decision-making, in this case deciding who wins a competition. More broadly, a judge is anyone who decides what the correct thing to do is when there is a disagreement: the example given for this sense refers to a referee being the sole judge of the rules that apply to a sport or game.

If we say that someone is a good or a bad judge of something or no judge of something, we are talking about whether their opinions are generally valid or not; so if someone is a good judge of character, they are usually right about what a person is really like. If we say that someone should be the judge of something, we mean that they should rely on their own opinions rather than accepting those of others. If you tell someone that you will be the judge of something, you are telling them in no uncertain terms that you do not want or need their advice.

The first, judicial meaning of the word, meanwhile, is referenced in the expression judge and jury: if you ask who made someone judge and jury in a matter of importance, you are saying that they have too much power and that it would be better if that power was shared.

Judge came into English from the Old French ‘juge’, which came from the Latin word for a judge, ‘judex’. There is no space in this post to look at the related verb judge, but you can find all its meanings and its many grammatical patterns here.

Origin: MacMillan Dictionary

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presentar una licitación y licitar

Fuente: Fundeu.es

El verbo licitar es válido tanto con el significado de ‘participar en una subasta o concurso públicos’ como con el de convocarlos.

En los medios es habitual encontrar frases como «La Xunta propone licitar el puente de Paradai», «El Gobierno de Río Negro licitará diez áreas petroleras» o «El Ayuntamiento de Santa Eulària no sabe aún si licitará la nueva concesión del servicio de agua ni en qué condiciones se hará».

El ‘sistema por el que se adjudica la realización de una obra o un servicio, generalmente de carácter público, a la persona o empresa que ofrece las mejores condiciones’ se llama en español licitación; de quien se presenta a este tipo de concursos se dice que licita, y de la autoridad que hace la convocatoria, que saca a concurso (público), que saca a licitación o, también, que licita la obra o el servicio de que se trate.

Este último empleo de licitar se halla tan asentado que ya se incluye en la vigesimotercera edición del Diccionario de la lengua española, por lo que su uso en los ejemplos anteriores es completamente apropiado.

Esto no quita para que pueda seguir optándose por las otras alternativas como recurso estilístico, de modo que en el primero de los ejemplos iniciales se podría mantener licitar y en los dos últimos optar por «El Gobierno de Río Negro sacará a concurso diez áreas petroleras» y «El Ayuntamiento de Santa Eulària no sabe aún si sacará a licitación la nueva concesión del servicio de agua ni en qué condiciones se hará».

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Origen: https://www.fundeu.es/recomendacion/licitar-uso-apropiado-1314/

 

¿Se entiende bien el Quijote? | Verne EL PAÍS

En ocasión del aniversario del libro Don Quijote de la Mancha, en la revista Verne de España han publicado una nota interactiva con modernos recursos, acerca de la la incidencia y utilización del vocabulario en el libro.

Ya sabemos que Don Quijote hablaba y actuaba de una forma bastante delirante y divertida, pero no solo considerado desde el punto de vista acutal, si no también ante los ojos de sus compañeros personajes en el libro, e incluso también para los lectores de la época.

He aquí el link a la nota correspondiente, con interesantes citas y recursos para recrear el maravilloso libro:

Origen: Vídeo: Día del libro 2018: ¿Se entiende bien el Quijote? | Verne EL PAÍS

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Expresiones redundantes en español

volver a, giro a menudo redundante

Fuente: FundeU.es

Las expresiones volver a recaervolver a repetirse y volver a reanudarse son redundantes si se refieren a la primera recaída, repetición o reanudación, respectivamente.

En los medios de comunicación no es raro encontrarse oraciones en las que este giro se emplea de modo impropio, como «Su madre le donó un riñón y el joven, ahora en la cárcel, corre el riesgo de volver a recaer en la insuficiencia renal», «Solo han llegado a clasificarse una vez para el Mundial y ahora quieren volver a repetir la hazaña» o «El tráfico del metro se ha vuelto a reanudar después de varias horas paralizado por el atentado».

De acuerdo con el Diccionario panhispánico de dudasvolver a + infinitivo es una perífrasis que indica la repetición de la acción expresada por el segundo verbo. Por ello, se recomienda evitar el empleo redundante en el que en ocasiones se incurre con verbos que ya expresan repetición, como recaerrecomenzarrehacerrepetirreanudar, etc.

De este modo, en el primer ejemplo, para referirse a la primera recaída lo apropiado es decir volver a caer o recaer y no volver a recaer. En cambio, si la persona se cura y tiempo después enferma por tercera vez, entonces sí podría hablarse de volver a recaer. Algo parecido se puede decir de los otros verbos mencionados.

Por consiguiente, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido «Su madre le donó un riñón y el joven, ahora en la cárcel, corre el riesgo de recaer en la insuficiencia renal», «Solo han llegado a clasificarse una vez para el Mundial y ahora quieren repetir la hazaña» y «El tráfico del metro se ha reanudado después de varias horas paralizado por el atentado», pues en los tres casos se refiere a la primera recaída, repetición o reanudación.

Sí puede resultar apropiado, por ejemplo, «Ha vuelto a repetir lo que viene diciendo desde que ganó las elecciones», pues no solo hay una repetición previa, sino que se puede querer enfatizar que algo se ha dicho muchas veces de modo insistente.

Ver también recaer en una enfermedad, no recaer de una enfermedad.

Origen: http://www.fundeu.es/recomendacion/volver-a-expresion-a-menudo-redundante/

 

El ‘centro de todas las miradas’ y el ‘terror de los periodistas’: publican diccionario del cliché

La primera vez que alguien dijo una frase de esas “que lo resumen todo”, fue muy original, pero después de haber sido repetida miles de veces, el efecto es el contrario.

¿Cuántas veces se ha ‘quedado sin palabras’ al ver unas ‘espectaculares imágenes’ que ‘hablan por sí solas’? Si esto le ha pasado, además de haber sido testigo de hechos extraordinarios, usted ha estado en presencia de clichés.

diario leyendoLos lugares comunes o frases hechas son definidos como “ideas muy repetidas” o “trilladas”, que de tanto ser repetidas han perdido sentido o novedad.

Si bien es muy frecuente utilizar clichés en las conversaciones informales diarias, estos no son tan bien vistos cuando aparecen publicados en medios de comunicación o cuando son repetidos por algún reportero de un noticiero.

Por ello, los estudiantes de la maestría de Innovación en Periodismo de la Facultad de Periodismo de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), España, han creado un diccionario en línea que contiene hasta el momento 3.500 lugares comunes, recoge ‘Verne‘.

Sobre la razón para publicar tal antología, el coordinador del proyecto, José García Avilés –quien desarrolló la investigación junto con sus alumnos y su colega Miguel Carvajal–, ha explicado que el objetivo es hacer que los estudiantes de periodismo “sean conscientes de que el lenguaje es su herramienta de trabajo“.

“Tomar la sartén por el mango”

Los lugares comunes han sido ‘la pata coja’ del periodismo. Catedráticos como el español Martín Vivaldi los han catalogado como “frases gastadas por inercia o por pereza”, mientras que el escritor y periodista Álex Grijelmo considera que “nada destroza más el estilo que la frase hecha” y la “idea esperada y consabida”.

En el preámbulo del “Diccionario del cliché”, que fue presentado recientemente, se afirma que “a menudo hablamos mucho y mal” y que “escribimos peor”, lo que conlleva un “empobrecimiento del idioma”.

Si bien el ‘panorama es desolador’, ‘se abre una puerta’, al explicar que hay que reconocer los clichés “para aprender a utilizarlos cuando convenga, sin abusar”.

Las expresiones que recoge este diccionario tienen un vínculo a la red para conocer su significado y uso. Además, está disponible el correo electrónico diccionariodelcliche@gmail.com para recibir las sugerencias que hayan ‘escurrido el bulto’.

Nathali Gómez

Fuente: RT SEPA MÁS

 

El lingüista que llevó a cabo la titánica tarea de traducir Moby Dick a un idioma sin términos marinos

El macedonio Ognen Čemerski ha fallecido el pasado 25 de agosto a los 42 años. Se dedicó a la traducción, en los últimos tiempos impartía un máster en lingüística para la Graceland University de Iowa, y se le conocía también en sus círculos por ser un reconocido luchador de causas políticas y sociales. Pese a la indiferencia que suele causar (injustamente) su profesión, Čemerski era alguien especialmente querido en su tierra y consiguió serlo justamente por haber destacado en su campo: fue el hombre que le dio a su gente la traducción más fiel hasta hoy de la historia de Melville, y esa misión le llevó hasta 12 años de su vida.

Así lo cuentan desde la organización Global Voices, donde le han dedicado un cariñoso artículo a modo de obituario conmemorativo. Como aquí se cuenta, el libro de 1851 ya se había sido traducido al macedonio años antes, a partir de una versión serbo-croata (en realidad el macedonio se parece más al búlgaro que a este idioma), pero esta versión de uno de los clásicos más importantes de la literatura no había cuajado entre los lectores del país.

Cómo traducir una novela marítima a una cultura semántica terrestre

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El macedonio, como hemos conocido a raíz de esta historia, carece de terminología marítima, y cualquiera que haya ojeado al menos un par de páginas de Moby Dick sabe que la novela es una continua exposición de términos de navegación y una defensa del modo de vida de los balleneros: yubartas, cabrestantes, tafetanes, gibas…

Por otra parte, la mayoría de la población macedonia ha vivido en los últimos tiempos en regiones sin litoral, sabiendo muy poco sobre el mar. ¿Cómo demonios podría alguien comprender la fiereza en** la lucha por el gran cachalote blanco** si proviene de una cultura que no tiene conceptos para definir lo que es un arpón?

Seguir leyendo en la publicación original: El lingüista que llevó a cabo la titánica tarea de traducir Moby Dick a un idioma sin términos marinos

Googlear ¿como verbo en español?

googlear v. tr. e intr.

Googlear es un verbo cuyo significado resulta bastante transparente: utilizar el motor de búsqueda Google para acceder a la información que se desea obtener a través de internet. Como se puede observar, está compuesto por el nombre propio del popular buscador Google, al que se adiciona el sufijo -ear, sufijo que en el español actual genera verbos derivados de sustantivos. De hecho, este mismo proceso acontece con el nombre de la red social Twitter, que ha dado lugar al verbo twittear.

Se documentan numerosos ejemplos de uso del verbo googlear tanto en España como en los diferentes países de América, y quizás se aprecia un empleo más frecuente en estos últimos frente a lo constatado en el español peninsular:

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  • ¿Queremos ir al cine? Tengo que googlear e ir contándoles las opciones por teléfono. [El Malpensante (Colombia), 1/03/2014]
  • En el corazón de Hallandale Beach, una ciudad ubicada a 30 kilómetros al norte de Miami Beach, muy cerquita del Mall Diplomat para el que quiere googlearlo, un atronador griterío en clave de gol retumbó en medio del vecindario. [Las Últimas Noticias (Chile), 12/06/2016]

Este neologismo está comenzando a ser utilizado en lugar del verbo buscar, probablemente por la importancia del sitio web, al que se accede casi por inercia para explorar todo tipo de asuntos. Y, además, como tal verbo se encuentra conjugado en todas las formas posibles del paradigma, desde usos como participio a formas imperativas:

  • Tuenti y Facebook, los más googleados. [Diario de Navarra (España), 2/12/2009]
  • Googleen ustedes mismos la frase entrecomillada: sin desperdicio. [La Vanguardia (España), 29/01/2013]

Nótese que googlear supone no solo buscar, sino que significa ‘entrar en Google para buscar determinada información’. De este modo, el verbo googlear aglutinaría en un solo vocablo una paráfrasis léxica más compleja y reflejaría el deseo de transmitir con mayor rapidez una idea mediante dicha síntesis:

  • Seguí googleando y en Wikipedia. [La Nación (Argentina), 7/05/2011]
  • Podemos fomentar experimentos de autogestión (Open Source Ecology, googleadlo) y fabricar aquí todo tipo de cosas (Impresión 3D), o generar toda una pequeña industria automovilística (Wikispeed). [La Verdad(España), 1/02/2013]

Cabe destacar una característica de este neologismo: aparece tanto en estructuras intransitivas —sin estar acompañado del objeto de búsqueda—, como en estructuras transitivas en las que sí aparece aquello que se googlea. En el primer caso, destaca la propia acción de buscar en Google con un matiz de acción repetida. Sin embargo, cuando actúa como transitivo pierde peso semántico, de modo que cobra relevancia aquello que se googlea, y no tanto el proceso de búsqueda recurrente a través del servidor. En concreto, estas últimas estructuras transitivas son las más frecuentes en el corpus de ejemplos. Muestra de los dos usos son las siguientes frases:

  • ¿Alcanza con googlear? [Clarín (Argentina), 7/09/2013]
  • Pacientemente, googleó todas las oficinas australianas de lightingdesign, identificó cuál era el foco de cada una y preparó un discurso de presentación para las que más le interesaban. [Las Últimas Noticias(Chile), 31/08/2015]

El verbo googlear se documenta por primera vez en el corpus OBNEO en 2003, y su empleo recurrente y consolidación ha dado lugar incluso a formas compositivas neológicas como googleadicto:

  • Me estaba convirtiendo en un googleadicto y hasta fantaseaba la posibilidad de verlo transformado en todo un verbo castellano: googlear(¿guglear?) como antaño hicimos con zapear. [El País (España), 25/05/2003]

Googlear no se registra en ninguno de los diccionarios consultados (DEA, Clave, DRAE23). No obstante, la Fundación del Español Urgente (FundéuBBVA) recoge en una de sus consultas que estamos ante una palabra muy frecuente en el ámbito de la computación, cuyo uso es muy elevado en la actualidad, e incluso se avanza una hipotética forma (guglear) si se produjese su adaptación al léxico del español.

Siguiendo esta línea, recientemente se ha documentado en inglés el verbo google en el Oxford English Dictionary, lo que supone su reconocimiento como una palabra que debe incorporarse a los diccionarios. Por el contrario, ni Le Grand Robert ni el Dizionario Hoepli della lingua italiana lo registran todavía. Así, parece que las lenguas de origen más próximo al español aún presentan reticencias al respecto.

En cualquier caso, si este neologismo acaba atravesando las barreras y pasa a formar parte de las palabras que ocupan un espacio en las páginas de nuestros diccionarios, solo se podrá comprobar con la óptica del paso del tiempo. A este respecto, no podemos olvidar que en los tiempos actuales la tecnología avanza a pasos agigantados, de modo que no resultaría extraño que otro buscador nuevo surgiese y desplazase a Google como el más utilizado, de modo que googlear terminaría convirtiéndose en un verbo que entraría en desuso. Tengamos en cuenta, además, que la base del verbo es el nombre propio del sitio web, de modo que no sería extraño que el nuevo espacio diera nombre a un nuevo verbo. Al fin y al cabo, la lengua se adapta constantemente a los tiempos e internet es, sin duda, quien marca el camino en casos como el que aquí hemos abordado.

Víctor Ferrer Claramonte
Grupo de Neología
Universitat de València (España)

Origen: CVC. Googlear|Martes Neológico

A la medida humana | Laboratorio del Lenguaje

Estamos demasiado acostumbrados a utilizar como forma de medir, y de expresar las medidas, el sistema métrico decimal y no nos damos cuenta de que éste, con su definición del metro como “la diezmillonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre” o sus actualizaciones para hacerlo más tangible en forma de “barra de platino iridiado” o de longitud de onda de un cierto elemento químico o de espacio recorrido por la luz en el vacío en un determinado tiempo, son todas ellas como quien dice de ayer mismo. El hombre ha necesitado siempre representar los tamaños y ha buscado para hacerlo medidas más al alcance de la vista y, sobre todo, a escala humana, fácilmente comparables con los de alguna parte de su propio cuerpo aunque éstas difieran notablemente de unos individuos a otros. Así surgieron el pie, el paso, la milla o mil pasos, la braza que correspondía a la distancia de punta a punta entre los dedos medios con los brazos extendidos, la yarda inglesa equivalente a la distancia desde la punta de la nariz hasta la punta del dedo medio con el brazo extendido, el codo, la pulgada, el palmo o el jeme. Esta última unidad, el jeme, de nombre quizá desconocido para muchos de los hablantes, es, sin embargo, una de las más utilizadas en la práctica del día a día cuando queremos expresar tamaños reducidos: es la distancia que hay desde la extremidad del dedo pulgar a la del índice, separado el uno del otro todo lo posible; hagamos memoria y confirmaremos cuantas veces hacemos ese sencillo gesto con la mano.

medidas

Otras medidas hubieron de ser inventadas para longitudes mayores aunque siempre referidas a las antropométricas: la vara, la legua…  También éstas variaban de un lugar a otro e incluso en el mismo sitio según la época considerada. En muchos pueblos españoles, en los espacios donde se instalaban los mercados y ferias, podemos todavía encontrar grabada en algún muro la medida oficial de la vara para ese reino o esa comarca. La legua, el camino que un hombre a pie o en cabalgadura podía recorrer en una hora, marca aún en nuestra geografía la distancia entre muchas poblaciones que son o fueron importantes; curiosamente esa distancia se aproxima mucho a las siete leguas, unos cuarenta kilómetros actuales, que en el célebre cuento infantil de Pulgarcito (original de Perrault) era lo que el maravilloso calzado permitía al ogro caminar de una sola zancada.

José Ignacio de Arana

Origen: A la medida humana | Laboratorio del Lenguaje

Homenaje al Dr. Favaloro con traducción

El Dr. René G. Favaloro, médico argentino, fue el responsable de estandarizar y sistematizar la técnica de baipás aortocoronario (o cirugía de revascularización miocárdica) en la década de 1960. Poco tiempo después esta cirugía se convirtiría en una de las más practicadas en todo el mundo, ya que brindó la posibilidad a miles de pacientes con enfermedad coronaria (aterosclerosis) de prolongar la vida y mejorar su calidad.

El 9 de mayo de 2017 se cumplen 50 años desde la primera cirugía que implementó este procedimiento. El 9 de mayo de 1967, una mujer de 51 años se convirtió en la primera paciente de la historia en someterse a un baipás aortocoronario. Al frente de esta cirugía pionera que se realizó en la Cleveland Clinic de Ohio, Estados Unidos, estaba un argentino: el cardiocirujano René Favaloro. Cincuenta años más tarde, la técnica que revolucionó la cardiología mundial y salvó millones de vidas sigue vigente: sólo en la Fundación Favaloro (FF) se hicieron más de 13 mil baiáses en 25 años.

El término baipás es la forma adaptada al español de by-passbypass, y así aparece recogido en la vigesimotercera edición del Diccionario académico.

Baipás, plural baipases, es el resultado de la adaptación al castellano del inglés bypass, que significa, en el ámbito médico, ‘conducto alternativo por el que, mediante una operación quirúrgica, se desvía toda la corriente sanguínea o parte de ella para facilitar la circulación’.

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Fuentes: Fundación FavalorofundeuBBVA y Diario Perfil

¿Newsletter o Boletín?

El término boletín es preferible al anglicismo newsletter para aludir en español a la ‘publicación destinada a tratar asuntos científicos, artísticos, históricos o literarios, generalmente publicada por alguna corporación’, de acuerdo con la definición dada por el Diccionario académico.

En los medios de comunicación es frecuente encontrar frases como «Suscríbete a nuestra newsletter», «La newsletter es un excelente medio para fidelizar a tus clientes» o «Rellena el formulario y recibe cada mes la newsletter».

En el diccionario Clave se remite al término boletín como traducción de newsletter. También existen, en función del contexto, otras alternativas más específicas como boletín informativo, boletín electrónico boletín digital.

Más información en la fuente: Fundéu BBVA – Fundación del español urgente

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