Córdoba, ARG: Ciclo televisivo sobre la Justicia

El ciclo televisivo “Justicia Cerca”, organizado por el TSJ de Córdoba, comenzó a emitirse en el canal 10 de la provincia y ya lleva su segundo episodio,  y el sábado próximo a las 13.30 hs. se proyectará un episodio que cuenta cómo se facilita el acceso a Justicia a través de la construcción de nuevos edificios judiciales. El ciclo muestra las diferentes actividades que la Justicia de Córdoba lleva adelante para prestar un servicio más eficiente a la ciudadanía. Los diferentes episodios podrán verse los próximos lunes, a partir de las 22.30 horas, y los sábados, a las 13.30 horas, por la pantalla de Canal 10.

Origen: Córdoba: La Justicia sale por TV

Las mujeres llevan siglos liderando el cambio lingüístico

Las “líderes lingüísticas” están en contacto con personas de diferentes clases sociales y generaciones

Los jóvenes son los más receptivos a las formas nuevas del lenguaje. Experimentan y se apartan de la lengua estándar. No todas las innovaciones cuajan: algunas son modas pasajeras o no pasan de ciertos entornos, mientras que otras llegan a los manuales de gramática y a los diccionarios.

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Resulta imposible predecir qué modas lingüísticas acabarán consolidándose, pero si uno quisiera apostar, podría fijarse en los cambios que prefieren los líderes lingüísticos de cada grupo social. Que suelen ser mujeres.

Se trata de un hallazgo generalizado en sociolingüística, ya desde los estudios de William Labov, que en 1990 publicó un estudio en el que mostraba que las mujeres lideran el 90% del cambio lingüístico. El dato, que tiene antecedentes en estudios de dialectología de mediados del siglo pasado, lo recoge Gretchen McCulloch en su libro Because Internet, donde añade que es algo tan sabido entre los lingüistas que estudian este tema que les resulta “prácticamente aburrido” a los especialistas. Esta tendencia se ha ido confirmando en otros idiomas, periodos y regiones.

McCulloch cita otro estudio: Terttu Nevalainen y Helena Raumolin-Brunberg, de la Universidad de Helsinki, examinaron en 1993 unas 6.000 cartas personales escritas en inglés entre 1417 y 1681, y hallaron que las mujeres introducían cambios en su forma de escribir antes que los hombres, como sustituir el “ye” por el actual “you”. En inglés y en la actualidad, por ejemplo, ocurre con la entonación de las frases que termina al alza, un cambio introducido por mujeres.

También ocurre en español. Isabel Molina Martos, catedrática de la Universidad de Alcalá, apunta a Verne un ejemplo: la introducción de “¿sabes?” al final de algunas frases como una moda reciente introducida primero por mujeres. La lingüista, que publicó un estudio dedicado a este apéndice interrogativo, explica que este “¿sabes?” era más frecuente al principio en las mujeres, hasta que los hombres pasaron también a usarlo, ¿sabes?

Según escribe la lingüista Pilar García Mouton en un artículo publicado en la web del CSIC, las mujeres que actúan como “líderes lingüísticas” suelen ser “de clase media, no necesariamente jóvenes”. Se caracterizan por estar en contacto con personas de diferentes clases sociales y generaciones, lo que las ayuda a convertirse en “excepcionales agentes de difusión del cambio”. No se trata tanto de que inventen nuevos giros (que también), sino que identifican mejor hacia dónde se dirige el cambio lingüístico.

Más respetuosas con la norma

Aunque suene paradójico, otro de los hallazgos habituales en lengua es que las mujeres siguen más la norma lingüística que los hombres. Hablan y escriben con mayor corrección.

Entonces, ¿por qué incorporan innovaciones que se alejan de lo que suelen recomendar profesores y académicos? Como explica Molina Martos, “las mujeres se ajustan más a las formas que tienen prestigio en su comunidad de habla: a veces coinciden con la norma y otras veces no”.

En este sentido, Molina Martos pone el ejemplo del laísmo, “que no es normativo y es más frecuente en mujeres que en hombres (aunque estos también lo van incorporando)”. Hay que tener en cuenta que “todos los cambios lingüísticos en sus inicios no se corresponden con formas normativas pero pueden acabar aceptándose, como ha sucedido con el leísmo de persona, que hoy día está aceptado por la RAE, pero inicialmente no se aceptaba”.

De un modo parecido, las mujeres no suelen liderar cambios relacionados con la fonética, como podría ser la elisión de la de intervocálica (comprao por comprado). Estos cambios no suelen considerarse prestigiosos, ya que acostumbran a interpretarse como un rasgo de habla descuidada.

¿Por qué las mujeres?

Otra dificultad para los lingüistas es saber por qué las mujeres lideran estos cambios lingüísticos. Se han presentado varias explicaciones: por ejemplo, se ha propuesto que ellas podrían prestar más atención al lenguaje para compensar el desequilibrio aún existente en poder social y económico. El uso de la lengua sería una forma de indicar estatus.

También se ha apuntado el hecho de que las mujeres aún siguen mayoritariamente a cargo de los hijos, no solo en el hogar, sino a menudo en la escuela. Esto explicaría que las mujeres lideren el cambio y que los hombres sigan una generación más tarde. Como escribe McCulloch, “las mujeres aprenden la lengua de sus iguales, los hombres de sus madres”.

No es una idea nueva: en un artículo publicado en la web del CSICla lingüista Pilar García Mouton cita el Tesoro de la Lengua Castellana o Española, de Santiago Covarrubias. Publicado en 1611, el texto ya recoge “este protagonismo femenino en la enseñanza de la lengua y de sus usos sociales”, con ejemplos de palabras que las madres enseñan a sus hijos. Mouton señala además la importancia que cada vez tienen más los abuelos en el cuidado de los niños y cómo las abuelas adoptan expresiones de sus nietos al interactuar con ellos, en un proceso de retroalimentación y refuerzo.

Es probable que se trate de una mezcla de varios factores. Molina Martos recuerda que “hay mucha discusión acerca de las causas”. Tampoco podemos saber si se mantendrá en el futuro: “Las jóvenes actuales hablan de manera distinta -dice Molina Martos-. Estamos ante el cambio generacional más grande en la historia de las mujeres”. La forma de interpretar la norma y sus cambios puede ser muy diferente a como era hasta ahora.

Fuente: Verne El País

Autor: JAIME RUBIO HANCOCK 

Acceso a justicia: mediación logró acuerdo gracias a una intérprete de lenguaje de señas

El sistema de Mediación del Poder Judicial, a través de la disposición de un intérprete y un artesanal trabajo con cada una de las partes, logró un “acuerdo mutuamente satisfactorio” que permitió consensuar un plan de parentalidad entre dos personas que solo pueden expresarse mediante lenguaje de señas y tienen hijos en común.

image-6Diversas normativas y tratados promueven un igualitario acceso a justicia, que no se agota en la formalidad, sino que fomentan la adopción de políticas públicas y decisiones que permitan la efectiva utilización del servicio de justicia de los sectores más vulnerables.

La propia Ley Orgánica del Poder Judicial incorporó las “Reglas de Brasilia sobre acceso a la justicia de las personas en condición de vulnerabilidad”. En relación a las personas con discapacidad dispone: “Se procurará establecer las condiciones necesarias para garantizar la accesibilidad de las personas con discapacidad al sistema de justicia, incluyendo aquellas medidas conducentes a utilizar todos los servicios judiciales requeridos y disponer de todos los recursos que garanticen su seguridad, movilidad, comodidad, comprensión, privacidad y comunicación”.

También en la ley Provincial de Mediación se dispone que el proceso que está establecido en la ley “garantiza especial atención a los intereses de niños, niñas y adolescentes, personas con discapacidad y personas con mayores dependientes”.

El informe de la mediación da cuenta que “el dialogo fluyó espontáneamente durante el encuentro, las partes se sintieron cómodas, y pudieron arribar a un acuerdo total respecto de los temas objeto de la mediación”.

Fuente: Actualidad Jurídica

The true meaning of leaving no one behind [The Lancet]

Sometimes it is important to go back to basics. For human interaction, one of the basics is language, the system of communication that, when applied at its best, allows us to understand each other, share, cooperate, and pull each other towards a better place. When on a collective journey towards a common objective such as the Sustainable Development Goals, with a rallying cry of “leaving no one behind” and a central aim of “reaching the furthest behind first”, this system of communication is fundamental to move beyond just the rhetorical: to be truly reached, the furthest one behind will need to understand what she is being told, and most likely, that exchange will have to be done in her own language. That principle should apply to all aspects of development, including global health.
With roughly 7000 living languages in the world, miscommunication is inevitable, but there are times and places when particular care should be taken to ensure that the message is clear and fully understood. Take the highly volatile situation of Ebola in eastern Democratic Republic of the Congo (DRC) for instance. Since the outbreak was declared in August 2018, there have been over 1000 confirmed and probable cases in North Kivu and Ituri provinces. Because the trauma of conflict has compounded the impact of the outbreak on the population, community engagement and ownership of the response are particularly important in the DRC. Last month, Translators without Borders released the results of a rapid studyevaluating the effectiveness of risk communication materials on Ebola used in North Kivu. The results are striking: they show that materials used for the response—posters, brochures, and consent forms for the Ebola vaccine, some in French, some in standard or local Congolese Swahili—are not fully understood. Basic vocabulary in French related to Ebola was not recognised in focus groups and half of the participants misinterpreted a poster inviting the sick to present to the nearest health centre as the complete opposite, that they would not be welcome there. Consent forms used for the Ebola vaccine were also generally misunderstood, as they contained words in standard Swahili, French, and English that were not known to the participants, raising further ethical issues. This study presents the epitome of where and when the basics of language should be better applied to reach “the furthest behind” in global health.
Global health research in general should concern itself with language. As in most scientific fields, English is established as the dominant tongue. Some will rightfully argue that researchers need a lingua franca, a common language in which to communicate, but English is not strictly that: for some (indeed, a minority) it is their mother tongue, but for the rest it is a second language, one that can be mastered at varying levels of fluency, or not mastered at all. That clearly implies that when it comes to the handiwork of research—the searching for funds, the publishing, the reading, the presenting—not everyone is on the same plane, and some are left behind. A Comment published this week presents the reflections and ideas of a group of francophone researchers during a workshop at the Africa Health Agenda International Conference (AHAIC) in Kigali, Rwanda, last month on this very issue. Our readers will appreciate that we could not in good conscience publish this Comment in any language other than French, and will, we hope, take the extra step of accessing the English translation in the supplementary material if needed. The main message is that linguistic isolation and the barriers it creates are real and deeply ingrained, but also that there is a way forward. The solutions will require more consideration of the needs of different linguistic groups, the creation of support networks, and more linguistic collaboration in general. One initiative that fits neatly within these criteria is the Science and Language Mobility Scheme Africa, led by the African Academy of Sciences in partnership with the Wellcome Trust and Institut Pasteur. This brand-new programme funds research done by anglophone, francophone, and maybe soon lusophone researchers in language regions other than their own, in order to strengthen scientific collaboration while building language skills and improving cultural understanding between researchers from different linguistic backgrounds.
Such efforts are to be applauded. Leaving no one behind will require more than glancing back from a position of linguistic power and hoping everyone follows. It will require everyone, journals included, to reach out to the other and find concrete solutions to this most basic dilemma.
Source: Article Info The Lancet

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DOI: https://doi.org/10.1016/S2214-109X(19)30176-7

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Top 10 proofreading tips

Compartimos con nuestros lectores hoy el siguiente artículo sobre revisión de textos que hallamos en la web: Top 10 proofreading tips (en inglés) y que resulta muy útil. Se indican 10 puntos básicos que se explican y amplían en el artículo.

  1. Don’t rely solely on spellcheck
  2. Be clear
  3. Change your view
  4. Read your content backwards
  5. Read out loud
  6. Proofread when you’re most alert
  7. Break up the task
  8. Phone a friend
  9. Don’t chase perfection
  10. Call in the professionals

Fuente/Source: https://espirian.co.uk/top-10-proofreading-tips/

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Lengua y economía

Desde una perspectiva económica, la lengua es un componente básico del capital humano y social de una co­munidad. La especialidad de la eco­nomía de la lengua caracteriza a las lenguas como bienes de club, con las siguientes características: no tienen coste de producción, no se agotan con su uso, tienen un coste único de acceso, su valor se incremen­ta con el número de usuarios y no son bienes apropiables.

Además, los economistas han distinguido varias funciones económicas de la lengua. Así, la lengua misma constituye un mercado, referido a la enseñanza del idioma y las actividades mercantiles asociadas a ella. La importancia de este mercado dependerá de factores como la utilidad comunicativa de la lengua en cuestión (número de ha­blantes), la influencia económica y política de la comunidad lingüística, o su capacidad creativa y ascenden­cia intelectual. Es, igualmente, la materia prima esencial de un conjun­to de industrias, como las culturales –y, de modo muy específico, la edi­torial–, cuya existencia misma gira en torno de la lengua.

Productos relacionados con el uso de la lengua

grafico lengua y economia

Fuente: “Atlas de la lengua española en el mundo”, de Francisco Moreno Fernández, disponible online en: Fundación Telefónica España/Publicaciones

¿”constitución” con C o con c? Mayúsculas y minúsculas.

En expresiones como la Constitución española o la Constitución argentina, lo adecuado es escribir la palabra constitución con inicial mayúscula y los especificadores (españolaargentina…) con minúscula.

En los medios es habitual encontrar diversas formas de escribir esas expresiones: «El ministro ha abogado por reformar la Constitución Española», «Gran parte de las Constituciones chilenas tienen como principio básico la definición de un Estado unitario» o «El proyecto es dotar al país de una nueva Constitución».

La Ortografía de la lengua española señala que las constituciones suelen citarse de forma abreviada, utilizando el sustantivo genérico constitución escrito con mayúscula inicial: la Constitución.

Esa mayúscula, añade, no debe afectar a los especificadores que la acompañen: los padres de la Constituciónla Constitución argentinala Constitución española

Tampoco es apropiado extender la mayúscula a los usos plurales o genéricos, como señala también el Diccionario académicolas primeras constituciones bolivianaslas constituciones democráticasuna nueva constitución

Por esto, en los casos anteriores lo adecuado habría sido escribir «El ministro ha abogado por reformar la Constitución española», «Gran parte de las constituciones chilenas tienen como principio básico la definición de un Estado unitario» y «El proyecto es dotar al país de una nueva constitución».

En el caso de las alternativas carta magnaley fundamental y código fundamental, lo adecuado es, como señala la Academia, escribirlas siempre en minúsculas, pues se entiende que se trata de expresiones meramente referenciales y genéricas: «La ley fundamental boliviana», «La carta magna aprobada tras la muerte del dictador», «El código fundamental peruano»…

Fuente: Fundeu

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Words in the news: judge

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Written by Liz Potter

 

News that a pay review body has recommended pay rises of up to 32% for judges, taking the salary of the most senior from over £180,000 p.a. to over £240,000, has aroused comment in the UK media. Such huge rises for a small group that is already very well paid stand in stark contrast with the situation of other public sector workers such as teachers, doctors and nurses, whose pay has been capped at low levels for many years. The suggested rises, designed to end a recruitment crisis which has seen top barristers preferring to remain in their very well remunerated positions rather than moving to the bench, may not be approved in full. In the meantime, the story gives us the opportunity to look at the interesting noun judge.

judge is, of course, the person whose job is to make decisions in a court of law. While the role of judges varies in different judicial systems, in all of them a judge is a person who decides, whether about the meaning of the law or about the outcome of a particular case. The second meaning of judge in Macmillan Dictionary also refers to decision-making, in this case deciding who wins a competition. More broadly, a judge is anyone who decides what the correct thing to do is when there is a disagreement: the example given for this sense refers to a referee being the sole judge of the rules that apply to a sport or game.

If we say that someone is a good or a bad judge of something or no judge of something, we are talking about whether their opinions are generally valid or not; so if someone is a good judge of character, they are usually right about what a person is really like. If we say that someone should be the judge of something, we mean that they should rely on their own opinions rather than accepting those of others. If you tell someone that you will be the judge of something, you are telling them in no uncertain terms that you do not want or need their advice.

The first, judicial meaning of the word, meanwhile, is referenced in the expression judge and jury: if you ask who made someone judge and jury in a matter of importance, you are saying that they have too much power and that it would be better if that power was shared.

Judge came into English from the Old French ‘juge’, which came from the Latin word for a judge, ‘judex’. There is no space in this post to look at the related verb judge, but you can find all its meanings and its many grammatical patterns here.

Origin: MacMillan Dictionary