«Inglaterra», «Reino Unido» y «Gran Bretaña» no son lo mismo

Inglaterra, Reino Unido Gran Bretaña no son sinónimos: los tres nombres se refieren a entidades geográficas diferentes.

El nombre oficial de este país es Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, aunque lo habitual es utilizar su forma corta: Reino Unido.

Gran Bretaña no es sinónimo de Reino Unido; Gran Bretaña está formada por Inglaterra, Escocia y el País de Gales, mientras que el Reino Unido comprende Gran Bretaña e Irlanda del Norte; no resulta aconsejable, pues, utilizar Inglaterra o Gran Bretaña para referirse al Reino Unido.

Sin embargo, en algunos medios se emplean indiscriminadamente estos términos para aludir al Reino Unido: «Elecciones en Inglaterra, las más inciertas de la historia», «Los disturbios del pasado agosto en Inglaterra fueron los peores que haya visto el país en las últimas décadas» o «La economía de Gran Bretaña, al borde de la recesión».

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Consejo antes de encargar una traducción: Es mejor finalizar la redacción de su texto original antes de mandarlo a traducir

Termine de redactar el texto antes de enviarlo a traducir

Por más tentador que le parezca comenzar la traducción del material lo más rápido posible, hacer que los traductores trabajen a partir de un borrador en proceso de redacción casi siempre demandará más tiempo –por lo tanto será más costoso (y probablemente más frustrante)- que esperar a que el texto final esté listo. Peor aún: cuantas más versiones del texto tenga, mayores son las probabilidades de que se cuelen errores en la versión final.

A veces no hay otra opción. A veces las fechas límite son tan acotadas que la traducción debe empezar antes de que el texto original se haya terminado de redactar. En ese caso, asegúrese de fechar y marcar con el horario cada una de las versiones, e indicar al traductor los cambios que aparecen entre las diferentes versiones.


Finalize your text before starting the translation

Tempting as it may be to get your translation project rolling as quickly as possible, having translators work from a draft-in-progress will almost always be more time-consuming –hence more expensive (and probably more frustrating)- than waiting for the final text to be ready. Worse yet: the more versions you have, the more likely it is that errors will creep into the final version.

Sometimes you have no choice. Sometimes deadlines are so tight that work on the translation must begin before you´ve finalized the original text. If this is the case, be sure to time and date-stamp each version and mark changes from one version to the next clearly for your translators.